EFESan Salvador

Una corte de sentencia de El Salvador comenzará a recibir este lunes las declaraciones de 25 testigos que respaldarán la confesión del expresidente Elías Antonio Saca (2004-2009) y cinco de sus excolaboradores sobre el desvío y lavado de más de 300 millones de dólares.

Estos testigos de cargo forman parte de los más de 100 que la Fiscalía tenía previsto llamar a declarar al juicio contra Saca y el resto de implicados, pero los fiscales decidieron el viernes reducir el número por un trato alcanzado con los procesados.

En un movimiento legal inesperado, Saca y cinco de sus seis excolaboradores procesados aceptaron confesar en un "juicio abreviado" la forma en la que extrajeron y lavaron los fondos públicos a cambio de penas mínimas de entre 3 y 10 años de prisión.

Según el Órgano Judicial, entre los testigos se encuentran empleados bancarios, quienes "intervinieron en las operaciones de cobro de cheques y el manejo que se les daba a éstos", de la Tesorería y Contabilidad del Ministerio de Hacienda y de la Corte de Cuentas.

En el caso del exempleado de la Presidencia Pablo Gómez, quien no aceptó negociar su confesión y enfrentar el proceso "común", la Fiscalía utilizará a 31 testigos en su contra y "todas" las pruebas admitidas desde la etapa de instrucción.

El expresidente salvadoreño relató el jueves que para respaldar el desvío de los fondos emitió un reglamento que le daba la facultad de catalogar como secreto de Estado la información relacionada con los movimientos de dinero.

"Dicha normativa me permitía asegurar la aparente legalidad en el manejo de los fondos públicos, aprovechar su uso y apropiármelos en beneficio personal y de otras personas", sostuvo el ex jefe de Estado.

Saca es el primer expresidente de la democracia salvadoreña en afrontar un juicio y confesar delitos de corrupción, dado que su predecesor en el Ejecutivo, Francisco Flores, fue enviado a esta etapa en 2015, pero falleció antes de que se instalara.