EFEBuenos Aires

La vicepresidenta argentina, Cristina Fernández, rompió este jueves su silencio tras la crisis desatada en el Gobierno después de que varios ministros del ala kirchnerista presentaran su dimisión tras la derrota oficialista en las primarias del domingo pasado, y pidió al presidente Alberto Fernández honrar la voluntad del pueblo argentino.

En una extensa carta difundida en su cuenta de Twitter, en la que consideró necesario cambios en el gabinete tras la debacle electoral, Cristina Fernández recuerda a Alberto Fernández que fue ella quien propuso su candidatura a la Presidencia en los comicios de 2019 con ella de segunda, y le solicitó que "honre aquella decisión".

"Pero, por sobre todas las cosas, tomando sus palabras y convicciones también, lo que es más importante que nada: que honre la voluntad del pueblo argentino", añadió.

La vicepresidenta argentina señaló que en las primarias para las legislativas el peronismo sufrió una derrota electoral "sin precedentes" y dijo que no es ella la que intenta jaquear al presidente sino que es "el resultado de la elección y la realidad".

El origen de la crisis se remonta al domingo pasado, cuando las listas de precandidatos a diputados y senadores de la principal coalición opositora, Juntos por el Cambio, fueron más votadas que las del Frente de Todos en la mayoría de provincias durante las primarias en las que los ciudadanos debían elegir a los candidatos para las elecciones legislativas del 14 de noviembre.

Apenas tres días después de la derrota y según confirmaron fuentes oficiales, el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, y al menos otros cuatro ministros, todos integrantes del sector kirchnerista del Gobierno, liderado por la expresidenta y actual vicepresidenta, Cristina Fernández, pusieron sus cargos a consideración del presidente, que evalúa si acepta o no las renuncias.

CAMBIOS EN EL GABINETE

Después de "semejante catástrofe política", la vicepresidenta argentina dijo que "uno escuchaba a algunos funcionarios y parecía que en este país no había pasado nada, fingiendo normalidad y, sobre todo, atornillándose a los sillones".

¿En serio creen que no es necesario, después de semejante derrota, presentar públicamente las renuncias y que se sepa la actitud de los funcionarios y funcionarias de facilitarle al Presidente la reorganización de su Gobierno?, se preguntó la vicepresidenta argentina.

Cristina Fernández reveló que el martes pasado, a iniciativa suya y después de transcurridas 48 horas sin que se hubiera comunicado con ella, tuvo lugar su última reunión con el presidente.

En ese encuentro, Cristina dijo que le planteó que "era necesario relanzar su Gobierno" y le propuso nombres como el del Gobernador de Tucumán, Juan Manzur, para reemplazar a Santiago Cafiero en la Jefatura de Gabinete.

La vicepresidenta argentina advirtió que no va a seguir tolerando las operaciones de prensa que desde el propio entorno presidencial a través de su vocero se hacen sobre ella y "sobre nuestro espacio político".

"A propósito de la categoría de funcionarios que no funcionan.. el vocero presidencial escaparía a aquella clasificación. Es un raro caso: un vocero presidencial al que nadie le conoce la voz. ¿O tiene alguna otra función que desconocemos? ¿La de hacer operaciones en off por ejemplo? Verdadero misterio", apuntó.

Además confirmó que se comunicó con el ministro de Economía, Martín Guzmán, "cuando se difundió falsamente que en la reunión que mantuve con el Presidente de la Nación, había pedido su renuncia. Las operaciones son permanentes y, finalmente, sólo terminan desgastando al Gobierno".

CRITICAS A LA GESTIÓN ECONÓMICA

Cristina Fernández también señaló que antes de las elecciones en sus reuniones con el presidente le expresó su opinión de que se "estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales".

La vicepresidenta argentina expresó su confianza en que el presidente no solamente "va a relanzar su Gobierno, sino que se va a sentar con su Ministro de Economía para mirar los números del presupuesto".

Resaltó que faltan ejecutar, según la previsión presupuestaria, 2,4% del PBI.. "más del doble de lo ejecutado y restando solo cuatro meses para terminar el año... con pandemia y delicadísima situación social".

"No estoy proponiendo nada alocado ni radicalizado. Al contrario, simplemente estoy recogiendo lo que en este contexto global de pandemia está sucediendo a lo largo y a lo ancho del mundo, desde Estados Unidos, pasando por Europa y en nuestra región también: el Estado atemperando las consecuencias trágicas de la pandemia", añadió.