EFELa Habana

Los líderes de Cuba, Venezuela y Nicaragua han convocado por sorpresa para este viernes un foro regional aliado a diez días de la controvertida Cumbre de las Américas a la que no han sido invitados.

La XXI Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que sesionará en La Habana, supone un nuevo episodio dentro de las tensiones entre estos tres países y Estados Unidos, que los excluyó de la cita del 4 al 10 de junio en Los Ángeles.

Los líderes de la ALBA "compartirán estrategias de desarrollo comunes" y "analizarán la situación política regional", indicó en un escueto comunicado el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores. El secretariado general de la alianza no ha informado del encuentro.

El punto de política regional hace referencia a la situación creada en torno a la Cumbre de las Américas, el asunto que está copando la actualidad política regional desde hace días y opacando los preparativos de una reunión que pretendía hablar de migración, desarrollo económico y cambio climático.

Estados Unidos avanzó en un primer momento que no iba a invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la cumbre porque estos países no respetan la democracia.

Posteriormente, conforme arreció la polémica, dejó entrever que barajaba opciones para que pudiesen participar, pero no en igualdad de condiciones al resto.

La semana pasada, EE.UU. anunció de forma unilateral la rebaja de ciertas sanciones contra Cuba y Venezuela, aunque sin ligarlas con la Cumbre de las Américas.

A menos de dos semanas de la cita, Washington no ha despejado la incógnita y tampoco ha publicado la lista definitiva de participantes, pese a haber empezado ya a enviar las invitaciones. Entre los países invitados está España.

HISTORIA DE UNA CONTROVERSIA

La polémica regional arrancó con la denuncia del ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, a finales de abril de que Estados Unidos, anfitrión de la IX Cumbre de las Américas, estaba excluyendo a su país de los preparativos.

La situación dio un salto cualitativo cuando el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció, días después de visitar La Habana, que él no acudiría a la Cumbre si había excluidos. Pero dejó la puerta abierta a que lo representara su canciller.

En los días siguientes, otros líderes de la región también señalaron que no participarían si no se invitaba a todos los países del continente. Entre ellos se encuentran los presidentes de Bolivia y Guatemala, Luis Arce y Alejandro Gianmattei, respectivamente.

Otros países latinoamericanos -como Chile, Argentina, Panamá y Honduras- mostraron su rechazo a la exclusión de países de la región, pero indicaron que participarían.

Ecuador, Perú, Colombia, Uruguay y Paraguay han confirmado su asistencia. Brasil, por su parte, aún no ha hecho público si acudirá, aunque esto no tiene que ver con los excluidos.

Dentro de la Comunidad del Caribe (Caricom), sus 15 miembros están divididos sobre su participación, pero todos quieren que la cumbre sea un éxito. Entre sus socios hay países cercanos a Cuba como Belice, Dominica y San Vicente y las Granadinas.

La oleada de críticas ha pillado desprevenido a Estados Unidos, que ve peligrar el éxito de la Cumbre de las Américas, donde aspiraba a presentar un plan migratorio regional.

Este objetivo es clave para el presidente Joe Biden, que quiere atajar la actual crisis migratoria en su frontera sur, y relanzar su popularidad y las opciones de los candidatos del Partido Demócrata de cara a las elecciones de mitad de legislatura de noviembre.

La exclusión de Cuba, sin embargo, dejaría fuera de un potencial pacto migratorio a uno de los mayores emisores de migrantes de los últimos meses. De octubre a abril sumaron 114.000 lo cubanos que han llegado a EE.UU., según datos de su agencia fronteriza.

La Cumbre de las Américas, iniciada en 1994 por EE.UU. con un encuentro en Miami, no tiene una estructura definida que fije quiénes son sus participantes y deja en manos del anfitrión las invitaciones.

Por su relación informal con la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que Cuba fue expulsada tras el triunfo de la revolución, La Habana no fue incluida en las primeras citas.

Sin embargo, la isla sí participó en las últimas dos cumbres, la de Panamá en 2015 y la de Perú en 2018.

La ALBA celebra habitualmente sus cumbres de líderes a finales de año. La anterior fue en diciembre de 2021, también en La Habana.

Entonces se trataron temas de cooperación interna e incluso se lanzó la idea de producir conjuntamente productos agroalimentarios y medicamentos.

Actualmente, la ALBA cuenta con diez miembros (Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela, y dos invitados especiales (Haití y Surinam).