EFEBogotá

El Gobierno colombiano desplegó este miércoles en Bogotá a unos 360 soldados de la Policía Militar para que hagan patrullajes y refuercen la seguridad de la ciudad, donde se han disparado en los últimos meses las cifras de robos y homicidios.

"El propósito de este pie de fuerza adicional (...) es acompañar puntos de control específicos en la ciudad, en los sitios más críticos (...) y controlar el tema de homicidios, que tanto afecta la tranquilidad, y el hurto", expresó el ministro de Defensa, Diego Molano, en una declaración a la prensa.

Justamente la ciudad ha vivido en los últimos días escenas escabrosas en las que los ladrones apuñalan, amenazan con pistolas y, en algunos casos, asesinan a los ciudadanos durante los robos, así como hay bandas que están atracando en restaurantes a plena luz del día en sectores concurridos de Bogotá.

CRISIS EN LA CAPITAL

Entre enero y agosto pasado, según cifras de la Secretaría de Seguridad, fueron registrados 65.207 hurtos a personas, 12.116 más que en el mismo periodo del 2020.

Igualmente se dispararon los hurtos de vehículos que pasaron de 2.037 en los primeros ocho meses de 2020 a 2.204 al mismo periodo del año pasado; de teléfonos móviles, de 30.330 a 35.781, y de motocicletas, de 2.131 a 3.021.

Entre tanto cayeron los robos de bicicletas, de 7.146 a 6.542; a comercios, de 8.253 a 5.515, y de residencias, de 5.299 a 4.922.

PETICIÓN DE LA ALCALDÍA

Ante esta situación la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, pidió ayer al Gobierno el despliegue militar para que los soldados hagan, junto a la Policía, labores de "vigilancia disuasiva y desarme" ante la crisis que vive la ciudad.

"En ningún caso habrá militarización de Bogotá, pero sí nos parece conveniente que la Policía Militar apoye al personal de la Policía Metropolitana de Bogotá en dos tareas muy concretas: patrullaje de vigilancia disuasiva del crimen en ciertas zonas críticas que están teniendo problemas de hurto y también en puntos de control para desarme", expresó López.

Estos uniformados se suman a los más de 1.500 policías de refuerzo que llegaron a la ciudad hace un mes, así como a las iniciativas de inversión social, desarme y frentes de seguridad con los ciudadanos que buscan reducir la criminalidad en la capital colombiana.