EFELa Habana

El disidente cubano José Daniel Ferrer fue detenido este viernes en Santiago de Cuba y se encuentra en paradero desconocido, confirmaron a Efe fuentes de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), que lidera el opositor.

Ovidio Martín, miembro de la directiva de Unpacu, explicó a Efe que a primera hora de esta mañana miembros de la Seguridad del Estado cubano "rodearon y allanaron" la sede de la organización -que también es la vivienda de Ferrer-, y se lo llevaron detenido.

Según Martín, los agentes rompieron una reja de entrada y emplearon pintura roja para tapar consignas que los disidentes habían escrito en las paredes, como "patria y vida".

En el inmueble, que permanece acordonado, quedaron la esposa de Ferrer, Nelva Ortega, su hijo de corta edad y otros familiares, además de algunos activistas que pernoctan en el local, agregó el miembro de Unpacu.

Ana Belkis Ferrer, hermana del líder del grupo opositor Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), también denunció en Twitter lo ocurrido y lo calificó de "terrorismo de estado".

José Daniel Ferrer es uno de los opositores más conocidos fuera de la isla, ya que formó parte del "grupo de los 75" condenados en el año 2003 durante la ola represiva conocida como "primavera negra" y liberados entre 2010 y 2011 con una licencia extrapenal tras un diálogo en el que mediaron la Iglesia Católica y el Gobierno español.

Ferrer fue uno de los doce disidentes que decidió permanecer en Cuba tras su excarcelación.

Desde entonces el opositor ha sido detenido en innumerables ocasiones, la más prolongada entre octubre de 2019 y abril del 2020, acusado de lesiones, secuestro y atentado tras haber agredido a otro hombre.

El líder de Unpacu permaneció seis meses en prisión preventiva hasta que en abril de 2020 le fue impuesta una sanción de detención domiciliaria después de ser juzgado a puerta cerrada, en un caso que concitó una fuerte expectación internacional y críticas de instituciones como el Parlamento Europeo, el Departamento de Estado de EE.UU. y la Organización de Estados Americanos (OEA).

Las autoridades cubanas, por su parte, sostienen que Ferrer tiene una "larga trayectoria de acciones de provocación contra el orden público y la legalidad" y niegan que se trate de un preso político pese a que le han acusado públicamente de ser un "agente asalariado al servicio de Estados Unidos".