EFEManagua

La "más bella de las revoluciones", que derrocó la dictadura de los Somoza en Nicaragua, fue "desbaratada" por sus disidentes y su supervivencia pasa ahora por el liderazgo de Daniel Ortega, afirmó a Efe el mítico "Comandante Cero", Edén Pastora, a propósito del 40 aniversario de esa gesta.

Pastora lideró el 22 de agosto de 1978, casi un año antes de la derrota total de Anastasio Somoza Debayle 19 de julio de 1979, el comando sandinista que tomó por asalto el Palacio Nacional e hizo rehenes a los legisladores afines al dictador, en una acción de tres días que concluyó con la liberación de decenas de presos políticos.

PREGUNTA (P): ¿Cuáles fueron las motivaciones centrales que hicieron posible la revolución sandinista hace 40 años?

RESPUESTA (R): El injerencismo norteamericano nos ha dado muchos problemas a los nicaragüenses: tres invasiones, la Nota Knox que sacó del poder al revolucionario liberal José Santos Zelaya (en 1909); tres invasiones del ejército norteamericano a Nicaragua, en una de ellas asesinaron a Benjamín Zeledón (un héroe nacional).

Le dieron la isla de San Andrés a Colombia, y entonces en la última invasión (estadounidense), (Augusto C.) Sandino, el general de hombres libres, los sacó a balazos y en una guerrilla de siete años derrotó al ejército norteamericano en Nicaragua.

Los gringos no perdonaron nunca a Sandino y dejaron a la Guardia Nacional, que no era otra cosa que un ejército invasor con cara de indio, y a Somoza lo dejaron 45 años en el poder a cambio de que matara a Sandino y los gringos apoyaron esta dictadura, la más cruel de América Latina. Esa sí era dictadura.

Sandino nos enseñó un camino, nacionalista, patriota, revolucionario, de justicia social, antiimperialista, y nos hizo ese camino de libertad y democracia.

Carlos Fonseca (fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN) nos enseñó el camino y ahora Daniel Ortega nos dirige en ese camino que hizo Sandino.

P: ¿Qué hechos influyeron para la caída de la dictadura de Somoza?

R: Me da la impresión que la gota que derrama el vaso es el asesinato a Pedro Joaquín Chamorro (un periodista antisomocista muerto el 10 de enero de 1978), cuando el Frente Sandinista, la vanguardia, había prendido la pradera.

Ya la pradera estaba incendiada. En ese momento asesinan a Pedro Joaquín Chamorro y el incendio se atiza y eso fue lo fulminante, la detonación.

P: También el asesinato del periodista estadounidense Bill Stewart, un 20 de junio de 1979 ...

R: Ah, eso fue en lo que ha política internacional se refiere, porque Estados Unidos vio que habían matado a Pedro Joaquín, que nos estaban matando a nosotros, y el imperio se encogía de hombros, pero bastó que le mataran un ciudadano de ellos para que se movieran y Estados Unidos le quitó el apoyo. Allí ni Jimmy Carter ni nadie podía defender a Somoza y le dijo: váyase.

P: ¿Qué papel jugó la revolución cubana y su líder Fidel Castro en el triunfo de la revolución sandinista?

R: No es mucho, como muchos creen. Los cubanos, hasta cuando ya vieron la posibilidad del triunfo real, sí fue una ayuda sustancial, fundamental (la que ofrecieron), que sin esa ayuda quién sabe si hubiéramos podido contra la dictadura.

Los cubanos fueron sorprendidos cuando vieron que nosotros íbamos derrotando a Somoza y que el triunfo era una realidad.

P: ¿Cuáles, a su juicio, fueron los principales aciertos y desaciertos de la revolución sandinista durante la Administración de 1979 a 1990?

Los tres principales ("comandantes") que desbarataron la revolución fueron Jaime Wheelock, encargado de la reforma agraria; Henry Ruiz, encargado de la planificación (económica); y Luis Carrión, encargado de la seguridad del Estado revolucionario. Esos tres fueron los que desbarataron la revolución en los años 80.

Había que saber que no había un gobierno presidencialista, sino que era un mando colegiado y que Daniel no era el presidente, ¿qué era Daniel Ortega?, era el vocero de la revolución que hacía esfuerzos por justificar o defender los errores (de los otros comandantes, ahora disidentes).

P: ¿Cómo explica el éxodo de quienes hicieron posible la revolución?

Estamos hablando de Dora María Téllez, Hugo Torres, Víctor Hugo Tinoco y 10, 15, 20 más. Ah, que cuando el pueblo los condena a ellos y el pueblo vota contra ellos en 1990, ellos creyeron que el FSLN no volvía nunca al poder, entonces se fueron del FSLN.

Sergio Ramírez y todos ellos se rasgan las vestiduras y dicen yo no fui. El vicepresidente Ramírez, que en la práctica era el segundo de Daniel.

P: Usted mismo se apartó de la revolución en los años 80, fue contrarrevolucionario y retornó al FSLN con el regreso de Ortega al poder en 2007.

R: Yo me fui a combatir los errores de Henry Ruiz, Luis Carrión, Jaime Whelock, del general retirado Hugo Torres, de la comandante programática Dora María Téllez y ahora comandante pragmática. Me fui a combatir todos estos errores... Pero estos, cuando estuvieron en el poder, fueron, como dice el santo Papa, caca y echaron a perder la más bella de las revoluciones y en 1990 (en las elecciones) este pueblo los condena.

P: El 19 de julio se cumple el 40 aniversario de la revolución sandinista. ¿Qué queda del sandinismo?

R: Todo. Queda entero. Los 42 proyectos sociales son sandinistas. El antiimperialismo nuestro... Somos antiimperialistas, queda la lucha social, la justicia social, queda lo que nos enseñó Sandino y por eso es que este pueblo mantuvo al comandante (Ortega) ahora que quisieron dar este golpe de Estado.

El Frente es indestructible, es un partido bien organizado, con bases ideológicas, con fundamentos sociales y este 40 aniversario nos garantiza el 50 aniversario, el 60 y el primer centenario.

P: ¿Qué será del FSLN y su revolución después de Daniel Ortega?

R: Si por voluntad de Dios mañana se muriera Daniel Ortega, yo creo que se organizan 10 MRS (el disidente Movimiento Renovador Sandinista). Aquí nos jodimos todos y por eso le pedimos a Dios que lo conserve.