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El chavismo y la oposición de Venezuela conmemoraron este domingo por separado el 64 aniversario de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, derrocado el 23 de enero de 1958 por una insurrección.

El oficialismo convocó una marcha que, ignorando que el país caribeño atraviesa el mayor pico de contagios de la covid-19 desde el inicio de la pandemia, recorrió parte de Caracas y terminó frente al palacio presidencial de Miraflores.

Una de las participantes, Juana de Linares, explicó a Efe que la conmemoración demuestra que Venezuela "es un solo brazo unido" para apoyar la llamada revolución bolivariana y sirve para "fortalecer" al Gobierno de Nicolás Maduro.

Por su parte, Argemiro Gil, otro de los asistentes, comentó que acudió para acompañar a Maduro "en esta fecha histórica para el pueblo".

"El 23 de enero, para nosotros, es una fecha interesante y estratégica, en el sentido de poder cohesionarnos como pueblo y entender las luchas que hemos venido desarrollando", afirmó.

La marcha del oficialismo transcurrió en un ambiente festivo y terminó con un concierto en el que numerosos asistentes no respetaron las medidas de bioseguridad.

Al término de la marcha, Maduro tomó la palabra junto a los líderes del chavismo y celebró que, este 23 de enero, "el pueblo entra, el pueblo gobierna y el pueblo (está) en el poder".

"El pueblo de Venezuela llegó al poder político y aquí estará, haciendo revolución por muchos años", sostuvo.

El gobernante también recordó que el 23 de enero de 2019 el entonces presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), el opositor Juan Guaidó, se proclamó mandatario interino.

"Hace tres años se pretendió una jugada para imponerle a Venezuela un títere y yo digo, tres años después, ¿dónde está el títere de (el expresidente estadounidense) Donald Trump?", ironizó Maduro a las puertas de Miraflores.

El jefe de Estado explicó que, "días antes" de aquel 23 de enero de 2019, "desde la Casa Blanca", recibió información de "que se iba a intentar imponer un presidente títere en Venezuela", razón por la que se preparó junto a su Gobierno.

Por su parte, varios exdiputados de la oposición se reunieron en un parque ubicado en un acomodado sector del este de Caracas, donde Guaidó tomó la palabra para afirmar que el 23 de enero "representa la lucha por el restablecimiento de la democracia y de las libertades".

A su juicio, esta jornada es "el reflejo de la lucha de una Venezuela que no se rinde", razón por la que dijo que no descansa "hasta lograr recuperar la libertad y democracia de Venezuela".

"Hoy la dictadura (que considera que ejerce Maduro) tiene fecha de vencimiento, y Venezuela de renacimiento. Nuestra agenda es la recuperación de la democracia. La ruta del 2002 es elecciones presidenciales con condiciones lo antes posible", concluyó.