EFENueva York

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, atacó este lunes al alcalde de la Gran Manzana, el también demócrata Bill de Blasio, por haber permitido los saqueos en la ciudad la noche anterior, después de horas de protestas pacíficas contra el racismo.

De Blasio, criticado también con dureza desde la Casa Blanca, fue el blanco de las iras de Cuomo, que en una conferencia de prensa acusó al alcalde y al departamento de policía municipal de no haber cumplido con su trabajo.

"Lo que ocurrió en la ciudad de Nueva York fue inexcusable", dijo el gobernador sobre los disturbios y saqueos en comercios registrados durante la noche anterior a pesar del toque de queda decretado a partir de las 11.

Cuomo, que mantiene desde hace años una difícil relación con De Blasio, no dudó en responsabilizar al regidor por lo sucedido.

"Creo que el alcalde subestimó el tamaño del problema", dijo el político demócrata, que consideró que no se utilizaron los agentes de policía suficientes en el despliegue, pese a que su número se dobló el lunes, pasando de 4.000 a 8.000 efectivos movilizados.

"Tiene 38.000 agentes de policía, despliéguelos", insistió Cuomo, que incluso sugirió la posibilidad de "desplazar" al alcalde y enviar a la Guardia Nacional a la ciudad.

El gobernador, sin embargo, consideró que ese escenario supondría "básicamente asumir el trabajo del alcalde" y crearía "una situación caótica" que ahora mismo no tiene sentido.

Cuomo, como antes había hecho el alcalde, distinguió muy claramente entre los manifestantes que protestan de forma pacífica tras la muerte de George Floyd a manos de la Policía en Minesota, a quienes apoyó, y quienes están aprovechando la situación para causar destrozos y robar en comercios.

Mientras, el presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, arremetió tanto contra Cuomo como contra De Blasio por su gestión en una serie de mensajes a través de Twitter.

Trump defendió el despliegue de la Guardia Nacional y denunció que la ciudad está siendo arrasada por maleantes, criticando que el toque de queda no empezase el lunes hasta las 11 de la noche y defendiendo que debería arrancar a las 7 de la tarde.

Para este martes, el Ayuntamiento ya ha anunciado que las restricciones se adelantarán hasta las 8 de la tarde y que la medida se mantendrá hasta el domingo para frenar los disturbios y saqueos, que ayer se cebaron con conocidas zonas comerciales del centro de Manhattan.

Rudolph Giuliani, exalcalde de Nueva York y actualmente abogado de Trump, fue más allá y pidió la dimisión de De Blasio, al que calificó de "incompetente".

"Estamos perdiendo una gran cantidad de propiedades. Vemos a gente dañada y herida. Muy pronto vamos a perder vidas si este hombre no se quita de en medio y deja que alguien movilice al departamento de policía", señaló a través de Twitter.