EFERío de Janeiro

El senador brasileño Flavio Bolsonaro, hijo mayor del presidente Jair Bolsonaro, declaró este martes de manera virtual ante un grupo de fiscales de Río de Janeiro que le investigan en un caso de presunta corrupción.

El primogénito de Bolsonaro fue interrogado en el proceso por los crímenes investigados cuando el senador se desempeñaba como diputado de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, es decir, antes de que su elección como senador le confiriera el actual fuero privilegiado.

No obstante, la Justicia consideró que cuando se cometieron los delitos el hijo de Bolsonaro ya tenía fuero privilegiado como diputado regional y, a pesar de terminar su mandato, continuaba con esa prerrogativa ahora como senador.

La transcripción del interrogatorio no fue divulgada, pero según fuentes próximas al caso, el senador, que ya había declarado en enero sobre el mismo asunto por escrito a través de sus abogados, respondió a todas las preguntas de los fiscales del Grupo de Actuación Especializada de Combate a la Corrupción.

El legislador, que fue elegido como senador en octubre de 2018, y otros diputados regionales están en la mira de la Justicia desde ese mismo año por movimientos financieros atípicos identificados por el Consejo de Control de Actividades Financieras (Coaf).

El organismo estatal identificó irregularidades sospechosas en la cuenta bancaria del ahora senador y en la de 74 excolaboradores suyos en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

De acuerdo con el organismo, por la cuenta bancaria del asesor Fabricio Queiroz, el entonces jefe de Gabinete de Flavio Bolsonaro cuando éste era diputado regional y actualmente encarcelado, pasaron en el periodo de un año 1,2 millones de reales (hoy unos 240.000 dólares), una cifra incompatible con sus ingresos mensuales.

El análisis de los datos reforzó las sospechas de la Fiscalía de que los funcionarios contratados por Flavio Bolsonaro en su despacho como diputado regional tenían que entregarle parte de su salario al legislador y que lo hacían mediante transferencias a Queiroz.

En la época en que estalló el escándalo trascendió que Queiroz también era allegado del jefe de Estado y que hizo transferencias bancarias a la cuenta de la hoy primera dama, Michelle Bolsonaro, situación que el presidente atribuye al pago de un préstamo personal.

A finales de junio, un tribunal de Río de Janeiro validó todas las gestiones realizadas hasta ahora por el juez que investiga el caso, pero lo remitió a otra instancia por considerar que tiene fuero privilegiado.

La Tercera Sala Penal del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro consideró como válidos todos los procedimientos hasta ahora realizados por el juez de primera instancia Flavio Itabaiana, que investigaba al senador, incluso las pruebas recogidas en el proceso y hasta la decisión de levantar el sigilo bancario del legislador.

Pero el organismo, igualmente por dos votos contra uno, consideró que el senador contaba con fuero privilegiado cuando comenzó a ser investigado, por lo que remitió todo el proceso al Órgano Especial del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, en el que será juzgado por un colegiado de 25 magistrados.