EFELa Habana

El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC, único) entró hoy en su recta final con la aprobación de los documentos sobre la marcha de las reformas y el plan de desarrollo hasta 2030, entre otros, y la votación de la candidatura al Comité Central, cuya composición se conocerá mañana.

Tras dos días de trabajo en comisiones y sin grandes novedades respecto a lo avanzado por el presidente Raúl Castro en el Informe Central con el que abrió el cónclave, los delegados comunistas se reunieron en plenario para respaldar ese documento, aprobar cuatro resoluciones y votar posteriormente la lista de miembros del Comité Central, máximo órgano del PCC entre congresos.

Según medios oficiales, Raúl Castro depositó su papeleta de voto y también la de su hermano, el líder de la Revolución Fidel Castro, de 89 años y retirado del poder desde 2006. "Primero voy a votar por la del jefe y después la mía", señaló.

El martes, día de la clausura del Congreso, se dará a conocer la composición de los órganos de dirección de la organización: Comité Central, Buró Político y los cargos del primer y segundo secretario, que ahora ocupan Raúl Castro y José Ramón Machado Ventura, respectivamente.

De forma unánime, el pleno también respaldó hoy el informe central que Raúl Castro presentó el pasado sábado, en el que hizo balance de la gestión de los últimos cinco años y estableció el rumbo para el próximo lustro.

La lectura de ese informe, que se prolongó durante dos horas y media, fue retransmitida en directo por la televisión estatal cubana; pero el resto de los debates del Congreso se ha desarrollado a puerta cerrada, sin acceso para la prensa extranjera y con reportes parciales de las sesiones por parte de los medios oficiales de la isla.

En ese informe, Castro encaminó el relevo generacional del partido al anunciar límites de edad máxima para integrar sus órganos de Gobierno: 60 años para el Comité Central y 70 para el Secretariado y Buró Político; medida respaldada hoy por el pleno del Congreso, donde también recomendaron que esa medida se aplique a las instituciones estatales y gubernamentales.

El primer vicepresidente del Gobierno y miembro del Buró Político del PCC, Miguel Díaz-Canel, indicó que el texto aprobado se refiere a la necesidad de "mejorar la preparación" de los cargos y crear una "reserva de cuadros que asegure una paulatina y sostenida renovación de los cargos de dirección en el partido, el Estado y el Gobierno".

"El Informe Central expone con valentía, objetividad, agudeza, claridad y sentido crítico el trabajo realizado en estos cinco años, define los desafíos que tendremos, a la vez que transmite confianza en la actualización del socialismo próspero y sostenible que construimos", destacó Díaz-Canel.

"Es la expresión de la continuidad histórica de la Revolución y las enseñanzas de su líder histórico, el compañero Fidel Castro", dijo.

Díaz-Canel resaltó que Castro dejó claro en ese texto que "la construcción de un socialismo próspero y sostenible" no significa "el sacrificio" de la soberanía de la isla y establece que "el desarrollo económico, la lucha por la paz y la firmeza ideológica son las principales misiones del partido".

En cuanto a las cuatro resoluciones del cónclave, una por cada comisión de trabajo en el Congreso, los cerca de mil delegados comunistas aprobaron el "proyecto de conceptualización" del modelo económico y social de la "actualización" socialista, que debe definir la combinación entre las formas de gestión estatal y privada; aunque el documento definitivo no se acordará en este cónclave, porque será sometido a posteriores debates.

También se sometió a votación el "Plan nacional de desarrollo hasta 2030", en el que se identificaron sectores estratégicos como el energético, el turismo y la producción de alimentos y que está concebido como el "documento rector" para la futura conducción de la economía cubana, pero que no estará finalizado hasta 2017.

Los comunistas cubanos también dieron el visto bueno a las reformas económicas emprendidas en el anterior congreso, en abril de 2011, y acordaron mantener el 87,5 por ciento de los 313 "lineamientos" -como se llama en el argot oficial a esas medidas- aprobados hace cinco años.

En las discusiones previas al VII Congreso se añadieron 50 nuevos lineamientos, con lo que suman ahora un total de 274 divididos en 13 capítulos.

De las nuevas propuestas solo ha trascendido que seis de ellas se refieren al impulso de la inversión extranjera directa para introducir en la isla tecnologías avanzadas; la utilización de la contabilidad como "herramienta de registro" en la toma de decisiones, y a potenciar los órganos del Poder Popular como "vía para consolidar la democracia socialista".

También van encaminadas al desarrollo del cine cubano y a la necesidad de que las "expresiones artísticas" en el turismo muestren fielmente la "política trazada por la Revolución".