EFEMontevideo

El expresidente y precandidato por el Partido Colorado (PC), el uruguayo Julio María Sanguinetti, dijo en una entrevista con Efe que Uruguay no puede seguir en un Mercosur "mediocre" que no da las "respuestas necesarias".

Para el que fue mandatario de Uruguay entre 1985-1990 y 1995-2000 y es uno de los referentes del retorno de su país a la democracia, la idea de esta unión entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay -creada en 1991- sigue valiendo, pero necesita cambios.

"Lo primero hoy es lograr que funcione la zona de libre comercio, que realmente haya una libertad de circulación de bienes y de mercadería entre nosotros", detalló el también abogado.

Otro gran cambio que necesita el Mercosur, según el político, es que deje de funcionar como un "cerrojo o corsé" que no permite a los países miembros acceder a tratados de libre comercio con otros espacios económicos "imprescindibles", como lo son algunos países asiáticos.

"No podemos seguir atados a un Mercosur mediocre que realmente no está dando las respuestas necesarias", apostilló el también escritor.

Asimismo, Sanguinetti señaló que no es el único de la región en pensar así, pues tanto el Gobierno argentino como el brasileño estarían "inclinados" a buscar alguna solución de este tipo.

"(Un Mercosur) con un escalón menos en el cerrojo arancelario, con mayor posibilidades de libertad, libertad comercial sí, fronteras levantadas para el comercio entre nosotros, pero, a su vez, también una posibilidad de buscar cada uno acuerdos parciales", subrayó.

El que también fue ministro de Industria y Comercio, ve difícil la posibilidad de un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).

"Llevamos años de intentos fracasados. Mi impresión es que es difícil, chocamos antes con la agricultura francesa, ahora chocamos con la agricultura francesa y con la de los países del este, hay muchas dificultades de choques de intereses, pero debería ser una buena perspectiva para ambos espacios", comentó al respecto.

En lo referente a cuál sería la relación de Uruguay con sus vecinos si él se convirtiera en presidente en 2020, el escritor y periodista dijo que con el Gobierno del argentino Mauricio Macri "las cosas irán muy bien" y que con el de Brasil "confía" que también.

"Aún no hay unas definiciones tan concretas (con Brasil), la propia enfermedad o las secuelas del atentado al presidente lo han apartado un poco, pero el ministro (de economía), (Paulo) Guedes, que es de algún modo el que define los rumbos económicos, va en una línea más bien liberal que se acompasaría a lo que son nuestras necesidades actuales", apostilló el octogenario.

Uno de puntos clave de sus programa político, que aún no se ha anunciado, será la seguridad. Es por ello que quiere erradicar las bandas de delincuentes que actúan a en las ciudades uruguayas, sobre todo en la capital.

Para Sanguinetti la clave no es solo policial, sino que hay que hacer un "shock de Estado" que afecte a todos los sectores del país, desde las policlínicas hasta las escuelas.

El autor de varios libros contó que se decantó por volver a ser precandidato luego de ver que, tras la retirada del senador del PC Pedro Bordaberry como candidato, el partido se quedó en una situación "muy difícil".

"No estábamos en la escena política, las encuestas venían bajando, los politólogos me hablaban del partido, intenté buscar otras soluciones, hasta que finalmente, a falta de ellas, se me vino un día acá un aluvión de amigos, dirigentes, economistas, sociólogos, etcétera y me dijeron, o te largas tú (como candidato) o esto se desfibra y tampoco habrá alternativas de cambio", detalló.

En tanto, el objetivo de Sanguinetti, que si en junio gana las elecciones internas del PC será candidato a la Presidencia -cuyas elecciones serán a fines de octubre-, no es tanto colgarse la banda presidencial una tercera vez, sino que la coalición de izquierdas del Frente Amplio no se haga con una cuarta victoria consecutiva.

"Hay dos objetivos. Uno es posicionar al PC en posición de ser electoralmente decisivo y dos, instalar la idea de un Gobierno de coalición (junto con el Partido Nacional), habida cuenta de que la realidad no está diciendo que ninguno iba a tener el 35 % o el 40 %", confesó.

Pese a sus 83 primaveras, el exmandatario dijo que la edad es algo relativo, pues el excanciller alemán Konrad Adenauer terminó a los 88 años y "dejó a Alemania restaurada", mientras que el emperador del Imperio romano Nerón a los 31 "prendió fuego a Roma".

Sarah Yáñez-Richards