EFEBuenos Aires

El jefe de Estado argentino, Alberto Fernández, envió este jueves una carta a Joe Biden para augurarle "el mejor de los éxitos" tras su asunción ayer como presidente de Estados Unidos, un hecho que "plantea un horizonte de esperanza" en un mundo con "desafíos humanitarios inéditos".

"El Gobierno de la República Argentina se encuentra listo y esperanzado en poder cimentar con su Administración una agenda de trabajo compartida, creativa e innovadora, que ponga énfasis en el futuro y esté nutrida de valores comunes", señala el mandatario en la misiva, difundida a los medios por la Presidencia del país austral.

Ya ayer, poco después del acto de investidura de Biden, y de Kamala Harris como vicepresidenta, Fernández había usado la red social Twitter para felicitar a ambos y remarcar su seguridad de que en esta nueva etapa el vínculo entre los dos países se fortalecerá.

UNA EXTENSA CARTA

En la carta enviada hoy, el argentino le desea "el mejor de los éxitos" a su par y asevera que su asunción "plantea un horizonte de esperanza en un mundo que nos interpela con desafíos humanitarios inéditos".

"Frente a esta crisis planetaria se requiere que prevalezca un espíritu de fraternidad, convergencia y puentes de solidaridad construidos en comunión de intereses, porque 'nadie se salva solo' en esta instancia de nuestra historia", afirma.

Para Fernández, se trata de "consolidar una esperanza realista que contribuya a profundizar una democracia con pleno respeto al desarrollo humano integral" y la preservación de "nuestra casa común ambiental", así como la inclusión de los más postergados a más amplios niveles de justicia a través de esfuerzos publico-privados".

También la lucha contra el crimen organizado y la consolidación de la transparencia e integridad, con "pleno respeto" a los derechos humanos.

"Celebramos su decisión de restaurar la confianza y participación de su nación en dimensiones multilaterales globales, como el acuerdo de cambio climático y la reincorporación a la organización mundial de la salud, porque estamos convencidos de que contribuirán a potenciar la agenda ecológica, la atención de la pandemia y el resguardo de la paz mundial", remarca.

LA RELACIÓN CON AMÉRICA LATINA

El presidente argentino también hace referencia a que su nuevo par estadounidense es conocedor en "cuerpo y alma" de la realidad de América Latina, por lo que augura que su "experiencia y sensibilidad" serán también muy importantes para la región.

"Asediada como usted conoce por múltiples desafíos de inequidad, violencia y endeudamiento insostenible", enfatiza.

Argentina, continúa el político peronista, se encuentra actualmente en un "esfuerzo histórico de reconstrucción económica y social", y le desea a Biden "el mejor de los éxitos en su gestión", y le reitera su "plena disposición a encaminar de inmediato una etapa de integración constructiva y práctica" que beneficie a los pueblos y "sus sueños de prosperidad y felicidad".

"Le envío un cordial saludo que espero darle pronto personalmente", concluye el texto.

Además de ser el tercer socio comercial de Argentina, detrás de Brasil y China, Estados Unidos es uno de los principales inversores extranjeros en el país austral y es el que mayor peso tiene en el directorio del Fondo Monetario Internacional, organismo con el que Argentina negocia un acuerdo de refinanciación de deudas por unos 44.000 millones de dólares.

Ya a finales de noviembre pasado, Fernández conversó por teléfono con el entonces mandatario electo estadounidense y se comprometieron a trabajar por la integración y la recuperación de América con el papa Francisco como "socio".

Días antes, el argentino había dicho en una entrevista que los años en que Donald Trump fue presidente fueron "muy difíciles" para América Latina y deseó "no vuelvan a repetirse".

"Queríamos que las cosas cambien y vemos en usted una alternativa. Con una relación sólida y madura defendiendo la seguridad y las democracias en el continente, tengo la seguridad de que vamos a hacer muchas cosas juntos", sostuvo el mandatario argentino en aquella primera conversación con su homólogo.