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El presidente de Perú, Pedro Castillo, aseguró este viernes que su ministro del Interior, Dimitri Senmache, fue censurado por el Congreso de la República "por razones políticas y no de forma objetiva".

"Como presidente de la República lamento que en esta decisión hayan primado razones políticas antes del propósito de fiscalizar con objetividad la labor del Ejecutivo", señaló Castillo durante una visita de trabajo al departamento norteño de La Libertad.

El gobernante consideró que en este tipo de decisiones los que más pierden son los ciudadanos y manifestó su deseo de "avanzar en el marco de la unidad" para el desarrollo de su país.

Llamó, además, a los diferentes sectores políticos y sociales a dejar de lado los intereses personales y de grupo, y poner por delante los de su país, para luchar contra la corrupción, que consideró uno de los "grandes flagelos" de Perú.

El pleno del Congreso, que domina la oposición política, votó este jueves a favor de la salida de Senmache, quien se convirtió de esa manera en el cuarto ministro de Castillo en ser censurado en menos de un año de gestión.

En este caso se le responsabilizó por la fuga de exfuncionarios denunciados por presuntamente integrar una organización criminal presuntamente enquistada en el Ejecutivo peruano, en un caso por el que la Fiscalía también investiga a Castillo de manera preliminar.

Tras la decisión del Parlamento, Senmache deberá dejar el cargo que asumió hace tan solo poco más de un mes y el jefe de Estado tendrá que nombrar a su sucesor en un plazo máximo de tres días.

La Comisión de Fiscalización del Congreso también aprobó este jueves un informe que acusa a Castillo de dirigir la presunta organización criminal, en la que se ha implicado a otros personajes vinculados con la actual gestión que están prófugos de la Justicia.

Ese informe será ahora enviado al pleno del Congreso para su próximo debate y eventual aprobación.

Por otra parte, el presidente peruano también oficializó este jueves su renuncia al partido marxista Perú Libre, con el que ganó las elecciones del año pasado, después de que sus dirigentes lo acusaran de causar la división de su bancada legislativa y de aplicar "un programa neoliberal perdedor".