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El presidente de Perú, Martín Vizcarra, reiteró este viernes que su Gobierno busca evitar que la inmunidad parlamentaria se convierta en "impunidad" y que, por ese motivo, propuso que pueda ser levantada por la Corte Suprema de Justicia, una solicitud que ya fue desestimada por el Congreso.

Vizcarra declaró que "las grandes decisiones" en su país tienen que "tomarlas todos en conjunto", al comentar la medida de la comisión parlamentaria de Constitución, que este jueves archivó ese proyecto de ley planteado por el Ejecutivo.

El mandatario sostuvo que la reforma política que impulsa su Gobierno requiere que todas las instituciones estén de acuerdo "y aún más la población".

"Por eso tenemos que llevarla adelante", indicó antes de señalar que busca que "ese respaldo manifiesto vaya acompañado de decisiones en ese sentido".

Vizcarra ratificó que el planteamiento de cambios en el mecanismo de inmunidad parlamentaria se hizo "para que no se convierta en impunidad", pero siempre respetando la independencia de poderes.

Recordó, al respecto, que el Congreso puede censurar a los ministros, así como a fiscales y jueces supremos, una potestad que, según dijo, el Ejecutivo acepta con la única condición de que se respete el debido proceso.

"Creemos que los congresistas deben tener inmunidad", aclaró antes de considerar que la Corte Suprema puede dar "todas las seguridades" de respeto a esa prerrogativa.

El gobernante dijo que estas medidas "tiene que evaluarlas no solo el Ejecutivo sino la propia población", por lo que dijo que la decisión del Congreso de archivar el proyecto "es lo que llama la atención".

"Nuestra intención siempre es encontrar consensos", acotó antes de asegurar que cuando su Gobierno da "una opinión discrepante en democracia no es con la intención de imponer".

"Es solo poner sobre la mesa otros puntos de vista susceptibles de ser analizados... veamos qué es lo mejor para la población", concluyó.

La iniciativa legislativa que archivó la comisión de Constitución planteaba que la Corte Suprema desaforase a los congresistas que enfrentasen procesos penales, para evitar que los propios parlamentarios protejan a sus compañeros o retrasen la acción de la justicia.

A cambio, la comisión del Congreso que preside la fujimorista Rosa Bartra planteó que ese grupo modificará el reglamento del parlamento para acortar los plazos en el proceso de levantamiento de la inmunidad parlamentaria.

El proyecto de ley motivó un debate de cerca de tres horas donde la mayoría de los legisladores se mostró a favor de que sean los propios congresistas quienes decidan si es necesario desaforar a uno de sus colegas en caso de que lo solicite la Justicia.

Así ocurrió con el general retirado del Ejército Edwin Donayre (Alianza Para el Progreso), al que condenaron a cinco años de prisión por robar gasolina de las fuerzas armadas pero al que el Congreso no desaforó hasta agotar el último recurso contra el fallo, lo que le dio tiempo para pasar a la clandestinidad.

El archivamiento del proyecto sobre la inmunidad parlamentaria sucedió solo un día después de que el Gobierno se reuniese con todos los partidos con representación en el Congreso para acordar un cronograma de aprobación de las doce iniciativas que conforman la reforma, ocho de ellas legales y cuatro constitucionales.

La reunión se produjo después de que el Ejecutivo acusara al Congreso de desinterés en tramitar los proyectos de ley por la dilación para tramitarlos, ya que algunos tienen que estar listos para un año antes de las próximas elecciones generales, previstas para 2021.