EFETegucigalpa

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, mostró hoy su complacencia al firmar tres acuerdos para el desembolso de 125 millones de dólares aprobados por EEUU a su país, en el marco de la ayuda de Washington al Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica.

Los recursos serán invertidos en seguridad, reducción de la pobreza y la transparencia en la rendición de cuentas en la administración pública, dijo Hernández en la Casa Presidencial tras la firma, con el embajador de EE.UU. en Tegucigalpa, James Nealon, de los tres acuerdos para el desembolso aprobado por Washington.

En 2016 Estados Unidos aprobó 750 millones de dólares para el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica, el que además integran Guatemala y El Salvador.

Los tres acuerdos de hoy fueron suscritos por el secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato, y el director de la Misión de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), James Watson. Hernández y Nealon firmaron como "testigos de honor".

A la ceremonia también asistieron el secretario coordinador general de Gobierno y delegado presidencial para la Alianza para la Prosperidad, Jorge Ramón Hernández Alcerro, y la subsecretaria de Finanzas y delegada técnica Presidencial para la Alianza del plan regional, Rocío Tábora.

Hernández subrayó que el primer desembolso "es importante para poder atender los temas en seguridad, principalmente en las zonas más difíciles", donde ya se tiene "un trabajo avanzado" que "se tiene que ir consolidando".

Agregó que también es importante la ayuda que se brindará a los productores del campo en el occidente del país, fronterizo con Guatemala y El Salvador, y el Corredor Seco, una región marcada por la pobreza.

El mandatario comentó que con el embajador de Estados Unidos hablaban de que lo único que falta en la zona occidental son los sistemas de riego que permitan proteger las cuencas productoras de agua y enseñar a la población a administrar el recurso natural.

Señaló además que con el programa de sustitución de importaciones se va a causar un alto impacto en la economía de las familias del occidente y resto del país.

Hernández expresó que Honduras importa casi 80 millones de dólares en vegetales, que bien se podrían producir en el país generando mejores condiciones de vida.

También destacó los avances del país en materia transparencia mediante un programa de Gobierno Abierto y participación de la sociedad civil.

El presidente señaló además que el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica significa mucho beneficio para Honduras, pero que también una región convulsa, con falta de oportunidades, representa "un enorme riesgo para el pueblo estadounidense".

En esa misma línea de pensamiento señaló que una Centroamérica próspera, en paz, con oportunidades, es un muy buen negocio para el pueblo estadounidense, pero también para el hondureño.

Hernández agradeció a EE.UU. por el desembolso de 125 millones de dólares aprobados para Honduras en el inicio de la Administración de Donald Trump, y reconoció el apoyo que tuvo de la Administración de Barack Obama al plan regional del Triángulo Norte de Centroamérica.

"Por eso siempre decíamos, antes de la elección en Estados Unidos (de Trump), que al final poco podrá cambiar con respecto a quien gane sí ambos partidos (Republicano y Demócrata) le siguen endosando el respaldo a la Alianza para la Prosperidad", añadió.

Dijo que "ahora lo sorprendente para nosotros del lado de Honduras es que también la Administración del presidente Trump rápido pudo generar los desembolsos".

Reconoció además el trabajo del embajador Nealon y su equipo para llegar a los acuerdos suscritos hoy, que contribuirán, además, a evitar la migración ilegal de hondureños a Estados Unidos, en lo que el Gobierno de Tegucigalpa ha invertido en el 2014 y 2015, un promedio de 950 millones de dólares por año, según dijo Hernández.

También hizo un nuevo llamamiento a Colombia, Bolivia y cualquier otro país que produzca cocaína, lo mismo que a Estados Unidos, que asuman su responsabilidad compartida de frenar los envíos de droga al país del norte, porque eso afecta a Centroamérica.