EFEAsunción

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, dio negativo al test de coronavirus realizado después de haber estado en contacto la semana pasada con el ministro de Salud, Julio Borba, y con el de Obras Públicas y Comunicaciones, Arnoldo Wiens, ambos contagiados.

El Ministerio de Salud Pública informó este lunes del resultado del presidente a través de sus redes sociales, con una fotografía del informe del laboratorio.

"Informamos que el presidente de la República @MaritoAbdo ha tenido un resultado negativo a la prueba de SARS-CoV-2 (Covid-19), por método de PCR. El mismo se encuentra guardando los cuidados necesarios", publicó la cartera sanitaria en sus redes.

El mandatario suspendió su agenda el pasado jueves, cuando se conoció el positivo de Borba, y hasta este lunes se desconocía su estado de salud.

Durante la semana pasada, Abdo Benítez estuvo en contacto el martes con el ministro de Salud, en la inauguración de un centro de salud en la localidad de Guarambaré, a unos 30 kilómetros de Asunción.

El miércoles, el mandatario estuvo reunido con Wiens durante una reunión en el Palacio de Gobierno, tras la que se informó de la postergación de una licitación de un puente con Brasil para redireccionar esos fondos al sistema de salud.

Este sábado, Wiens publicó en sus redes sociales que también había dado positivo a coronavirus, aunque se encontraba en buen estado de salud.

A pesar del aumento de los casos en el país, Abdo Benítez ha mantenido en las últimas semanas su agenda con actividades fuera de Asunción, con presencia en inauguraciones de hospitales o carreteras en las que se producen aglomeraciones y donde el propio presidente abraza y besa a las personas, a pesar de las recomendaciones sanitarias.

Paraguay, un país de unos 7 millones de habitantes, ha registrado desde marzo de 2020, cuando se detectó el primer caso, 250.165 contagios, con 5.313 fallecidos y 205.883 recuperados.

El país observa un repunte de casos de finales de febrero, que las autoridades sanitarias relacionan con la entrada de la variante brasileña.

El rápido contagio de las últimas semanas ha provocado una situación de saturación del sistema sanitario y desabastecimiento de los hospitales.