EFEWashington

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, explicó este jueves a Efe que su país quiere dejar de ser "pequeño" y exigió "respeto mutuo" a China y EE.UU., aunque aseguró que todavía no ha tomado ninguna decisión sobre si retomará las relaciones con Taiwán.

A las puertas del Departamento de Estado de EE.UU., Bukele dijo que quiere cambiar las relaciones con Washington cuando tome posesión de su cargo el próximo 1 de junio y afirmó que tratará de revitalizar los intercambios comerciales entre las dos naciones para promover el crecimiento económico en El Salvador.

Quiere, enfatizó, lo mismo del Gobierno chino, al que "en público y en privado" ha pedido una relación de "respeto", de intercambios comerciales y alejada de injerencias en el sistema democrático.

"China si quiere tener una relación con nosotros, tiene que estar basada en el respeto muto, ellos son muy grandes y nosotros muy pequeños. Pero igual lo hemos dicho con EE.UU., nosotros no esperamos venir aquí y pedir ayuda de EE.UU. porque somos pequeños, lo que queremos es una relación de amistad y respeto mutuo", argumentó.

El Salvador, situado en la línea costera del océano Pacífico, es el más pequeño de los países de América Central y se encuentra en el centro del tablero geopolítico en el que EE.UU. y China se disputan el control por Latinoamérica y el Caribe.

En agosto de 2018, el Gobierno del actual presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con Taiwán, aliado de EE.UU., en favor de un mejor intercambio con el Gobierno chino, que reclama Taiwán como un territorio propio.

Bukele aseguró que todavía no ha decidido si retomará relaciones diplomáticas con Taiwán, que era uno los principales cooperantes con el país centroamericano, y se limitó a decir: "No es algo que hayamos decidido todavía, nosotros reconocemos que China es la segunda potencia económica mundial".

El tema de las relaciones comerciales y diplomáticas entre El Salvador y China surgió durante las conversaciones que Bukele mantuvo en el Departamento de Estado con el subsecretario para Asuntos Políticos, David Hale, y la subsecretaria para Latinoamérica y el Caribe, Kimberly Breier.

"EE.UU. básicamente está preocupado por algunas acciones del Gobierno de China en El Salvador con el Gobierno actual salvadoreño", indicó Bukele.

Concretamente, el líder salvadoreño conversó con Hele y Brier sobre "aspectos puntuales" de la relación entre El Salvador y China como, por ejemplo, el "Puerto de la Unión Centroamericana", ubicado en las costas del océano Pacífico del departamento de La Unión (oriente del país) y sobre el que Pekín ha mostrado interés.

Bukele criticó la Zona Económica Especial (ZEE) que ha estado promoviendo el actual Gobierno porque esas zonas tienen sus propias leyes económicas con el objetivo de potenciar el libre mercado, pero a su juicio pueden acarrear consecuencias negativas.

"Implementar una zona económica especial, en la que la corporación va a ser la dueña de la Policía, de las leyes, de los derechos laborales (...) es puramente mercantilista", manifestó.

Bukele también se reunió este jueves en la Casa Blanca con John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del presidente de EE.UU., Donald Trump.

En Twitter, Bolton colgó una foto en la que aparece estrechándole la mano a Bukele y afirmó que, juntos, "identificarán nuevas oportunidades para la inversión extranjera, la mejora de la seguridad" y para "contrarrestar las prácticas comerciales predadoras de China".

Durante su visita a Washington, Bukele conversó por teléfono con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, con el que habló sobre la creación de una comisión destinada a combatir la corrupción, como la que auspició el organismo en Honduras.

La ONU también promovió la creación de otro ente similar en Guatemala -la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig)- y, por eso, Bukele también ha pedido ayuda a Naciones Unidas.

"Podría ser con la ONU o con la OEA o con los dos. Lo importante es que la comisión que se instale sea independiente, que no esté permeada por la corrupción", subrayó.

La victoria electoral de Bukele el pasado 3 de febrero en El Salvador rompió con tres décadas de bipartidismo en el país centroamericano.