EFEBogotá

La liberación de seis personas que el ELN tuvo secuestradas más de un mes encendió hoy una luz de esperanza para que se retomen los diálogos de paz del Gobierno colombiano y esa guerrilla, si bien el presidente Iván Duque reiteró que sólo se reanudarán cuando estén en libertad "todos" los cautivos.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó en libertad este miércoles a tres policías, dos civiles y un militar que había secuestrado en el selvático departamento de Chocó (oeste) el pasado 3 de agosto.

Las seis personas que fueron devueltas a la libertad, prometida hace días por el mando de esa guerrilla, son los policías Wilber Rentería, Luis Carlos Torres Montoya y Yemilson Leandro Gómez Correa, así como el soldado profesional Jesús Alberto Ramírez Silva, que padece una enfermedad tropical, y dos civiles cuyas identidades no fueron facilitadas por las autoridades.

La guerrilla entregó los secuestrados a una comisión humanitaria conformada por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Defensoría del Pueblo, el Episcopado de Colombia e integrantes de la sociedad civil.

El defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, detalló a periodistas que la misión se inició hace "seis días" y que las personas fueron entregadas en una zona del municipio del Medio Atrato, en el Chocó, donde además del ELN operan bandas criminales dedicadas principalmente al narcotráfico y la minería ilegal.

"Nos los entregaron a las 2.30 de la tarde (19.30 GMT), se hicieron todos los protocolos con el CICR y al determinar que están en buen estado, los recibimos nosotros, y los acabamos de entregar al Ejército y a la Policía Nacional para que vayan al lugar de donde nunca debieron haber salido, que es a sus casas", añadió Negret.

El presidente Duque celebró la liberación y dijo que están "retornando hoy a sus hogares después de haber padecido la tragedia oprobiosa del secuestro".

Al mismo tiempo, subrayó la advertencia hecha al ELN desde que asumió la Presidencia, de que si "hay genuina voluntad de paz" de parte de esa guerrilla debe liberar a "todos los secuestrados", que según estimaciones de las autoridades son todavía una decena.

"Sobre los que siguen hoy privados de su libertad, que ese grupo informe con precisión el estado de esas personas e indique cuándo regresarán a sus casas", manifestó el mandatario.

El pasado 5 de septiembre el ELN dejó libres a otros tres militares que había secuestrado el 8 de agosto en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela.

Duque ha insistido en que el ELN, que en febrero del año pasado inició un diálogo de paz con el anterior Gobierno colombiano, debe renunciar al secuestro como forma de presión al Estado y a la sociedad si quiere continuar con las negociaciones.

Los negociadores de paz cerraron en La Habana el sexto ciclo de diálogos el pasado 1 de agosto, seis días antes de la investidura de Duque, quien en su primer discurso como jefe de Estado afirmó que evaluaría durante treinta días la continuidad de las conversaciones.

Al cumplirse ese plazo, el pasado 7 de septiembre, el mandatario fue taxativo en que no es posible sentarse a la mesa con el ELN para hablar de paz mientras esa guerrilla siga secuestrando.

Es por ello que el presidente, que hoy instaló un encuentro de juristas en la ciudad de Pasto (suroeste), invitó a esa guerrilla a suspender "todas las actividades criminales".

"Si no empezamos por ahí, lo que terminamos es validando la violencia como un medio de acceso a la negociación con el Estado. Ese ha sido un error histórico que se ha cometido en Colombia, pero no estoy aquí para reprocharlo", aseveró.

En ese sentido, Duque señaló que una vez que el ELN cumpla con esas condiciones "habrá interlocución" por parte del Gobierno.

Por ahora el presidente parece estar ganando el pulso al ELN, que dejó libres en una semana a nueve secuestrados, pero falta ver si ese grupo atenderá el llamado del mandatario a liberar al resto de cautivos y renunciar definitivamente a ese delito para encauzar definitivamente el diálogo de paz.