EFESantiago de Chile

La delegación de cinco eurodiputados que visitó Chile para conocer los avances del proceso constituyente destacó este martes el trabajo de la Convención como un "ejemplo", mientras otros grupos del país suramericano criticaron la visita ya que a su juicio fue un "atentado contra la soberanía".

Encabezados por la presidenta de la Delegación del Parlamento Europeo en la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Chile de España, Inmaculada Rodríguez-Piñero, la delegación relevó algunos puntos del proceso político chileno, entre ellos el liderazgo de la presidenta convencional Elisa Loncón, la paridad de género y los escaños reservados para pueblos indígenas que tiene el espacio.

"Chile tomó una decisión, que es el proceso constituyente en sí mismo, un ejemplo para el mundo. Que la presidenta sea una mujer mapuche es una clara señal de lo que busca la sociedad chilena para su proceso en el futuro, que haya una paridad total de sus miembros entre hombres y mujeres y que haya una asignación de asientos para pueblos originarios también", señaló la presidenta de la delegación.

Rodríguez-Piñero agregó que el país suramericano es un "referente en el momento político, no solo para Latinoamérica sino para el planeta y la Unión Europea".

El grupo de representantes europeos, en una intensa agenda copada de dos días, se reunió tanto con la mesa directiva del organismo constitucional —la presidenta Elisa Loncon y el vicepresidente Jaime Bassa—, como con el Presidente chileno, Sebastián Piñera, además de otras autoridades y organizaciones de la sociedad civil.

En las reuniones se abordaron temas como igualdad de género, descentralización y protección social, entre otras materias, espacio en el que los visitantes también ofrecieron su disponibilidad para contribuir.

Consultada por puntos de especial interés para la delegación, Rodríguez-Piñero señaló que una de sus preocupaciones era lo acotado del plazo para redactar la nueva Carta Fundamental —máximo un año—, y señaló que les han "garantizado" que se cumplirá para que luego el texto borrador sea ratificado en un plebiscito de salida por el pueblo chileno.

A la par, la visita de los eurodiputados causó disgusto en sectores de la sociedad civil que criticaron lo que a su juicio fue un "atentado a la soberanía del proceso constituyente".

El Colectivo No al TLC UE-Chile apunto en un comunicado: "nos parece alarmante que la UE con expresa intencionalidad de lograr la firma del Acuerdo de Asociación modernizado presione no solamente al gobierno chileno sino también a la Convención Constitucional. Esta alarma dada que el acuerdo modernizado pone en riesgo vital la soberanía del proceso constituyente".

Organizaciones como el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales también se plegaron a las críticas, catalogando la visita como "impertinente".

Frente a estos cuestionamientos, la vocera del grupo de eurodiputados afirmó que no son "negociadores" y que llegaron "representando a los ciudadanos para conocer la realidad del proceso constituyente".

"Nos vamos con un mensaje claro y nítido a las instituciones europeas (...) de cómo Chile va a conquistar un futuro donde va a conseguir la aceptación de la ciudadanía y recuperar esa integración y esa legitimidad que durante la crisis social se manifestó como un desencuentro que se está reconstruyendo", dijo Rodríguez-Piñero.

La Convención inició en julio pasado y está conformada en su mayoría por ciudadanos independientes y de tendencia progresista o de izquierdas, y su impulso resultó de un acuerdo político para contener la grave crisis social y política de 2019.