EFESan José

El expresidente de Costa Rica Rafael Ángel Calderón, quien fue condenado a 3 años de prisión por un caso de corrupción, anunció hoy que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aceptó una demanda suya contra el Estado.

Calderón dijo a través de sus redes sociales y en medios locales que por más de 6 años ha esperado que la CIDH, con sede en Washington, aceptara tramitar su demanda.

"Hace más de 6 años presenté en Washington, ante la Comisión, una demanda por la violación de al menos once derechos fundamentales que me fueran violentados durante el proceso legal en el que se me involucró", manifestó quien fuera presidente en el periodo 1990-1994 por el Partido Unidad Social Cristiana.

Según Calderón, la CIDH le notificó de que su caso ha sido aceptado y que el Estado costarricense tiene tres meses de plazo para responder ante la Comisión.

"La Comisión Interamericana al darle curso a mi demanda, reconoce que existe una base para llevar adelante el caso lo cual me llena de satisfacción y esperanza que la verdad saldrá a relucir, se hará justicia y la historia será escrita con veracidad", afirmó.

El Gobierno costarricense aún no se ha pronunciado sobre este asunto.

Tras un largo proceso judicial, en 2011 la Sala III de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica ratificó el delito de peculado (desvío de fondos públicos) cometido por el expresidente, pero conmutó la pena de cinco años de cárcel dictada en 2009, por la mínima de tres años de prisión.

Esta pena la cumplió en libertad condicional, pues la legislación costarricense lo permite para sanciones de tres años o menos de cárcel.

Calderón fue encontrado culpable en 2009 por dos delitos de peculado por un reparto de 8 millones de dólares en comisiones de un préstamo de 39,5 millones de dólares otorgado por el Gobierno de Finlandia a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) para la compra de equipo médico, hechos ocurridos entre 2003 y 2004, cuando él ya no era presidente.

El juicio se inició en noviembre de 2008, cuatro años después de que estallara el escándalo en la prensa.

Calderón paso algún periodo en prisión preventiva, pero de la condena de cinco años no cumplió cárcel debido a una serie de apelaciones de sus abogados que culminaron con la conmutación de la pena en 2011.