EFECiudad de Guatemala

El presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, participó este martes en la graduación de más de 1.600 nuevos agentes de la Policía Nacional Civil, como parte de la estrategia de su Gobierno para reducir los homicidios y la inseguridad en el país centroamericano.

Durante el acto de graduación celebrado en la academia de la policía, en el norte de la Ciudad de Guatemala, el mandatario reconoció que el país centroamericano "tiene problemas de seguridad como todo el mundo".

Giammattei precisó en su discurso que se graduaron 401 mujeres y 1.205 hombres como nuevos integrantes de la Policía Nacional Civil, quienes tendrán la responsabilidad de cuidar a la población.

Antes de la graduación, subrayó Giammattei, los agentes pasaron por un proceso de entrenamiento y capacitación que dura alrededor de seis meses, para garantizar la seguridad de los 18 millones de personas que habitan el territorio guatemalteco.

Por su parte, su ministro de Gobernación (Interior), David Napoleon Barrientos, manifestó que estos nuevos policías se suman a los 1.500 que se graduaron durante 2021, con lo que se llega al 62,3 por ciento de la meta establecida de graduación de policías para los cuatro años de este Gobierno.

En total, según cifras oficiales, la Policías Nacional Civil guatemalteca cuenta con alrededor de 42.000 miembros en los 22 departamentos del país.

El funcionario aseguró que con la graduación de nuevos agentes lo que se busca es reducir la tasa de homicidios en el país centroamericano, que según Barrientos, durante el año pasado cerró en 16,6 víctimas mortales por cada 100.000 habitantes.

La meta de la administración de Giammattei, de acuerdo con el ministro, es reducir la tasa de homicidios a 8 por cada 100.000 guatemaltecos.

Pese a que Barrientos asegura que descendieron los asesinatos, un informe del Grupo de Apoyo Muto (GAM), presentado este martes, señala que la tasa de homicidios en Guatemala es de 28 por cada 100.000 habitantes.

Guatemala es uno de los 20 países más violentos del mundo según los recuentos más recientes de organismos internacionales, con 4.078 asesinatos contabilizados en 2022, un 16,5 por ciento más que los 3.500 crímenes registrados en 2020.