EFECiudad de Guatemala

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, confirmó una próxima reunión con la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, aunque no precisó fecha para la visita de la funcionaria norteamericana.

La Presidencia guatemalteca detalló mediante un comunicado que en el encuentro se abordará la "agenda bilateral" de ambos países.

De acuerdo al Gobierno de Giammattei, existe "buena voluntad de trabajar juntos" con Estados Unidos y la Administración de Joe Biden.

La nota de prensa puntualizó que la fecha de la visita de Harris a Guatemala y por tanto su encuentro con Giammattei están "pendiente" de definirse y que la reunión se había programado desde una llamada previa entre ambos el 30 de marzo.

La vicepresidenta estadounidense dijo este miércoles en Washington que planea viajar pronto a México, Guatemala y posiblemente a otros países de Centroamérica para hablar sobre cómo "hacer frente a las causas de raíz" que generan la inmigración irregular hacia territorio estadounidense.

Harris, a la que el presidente Joe Biden ha encargado la misión de coordinarse con los países de Centroamérica para intentar frenar la llegada masiva de indocumentados a la frontera sur, hizo el anuncio durante un encuentro con expertos en la región.

"Haré pronto mi primer viaje al Triángulo Norte, parando en México y después visitando Guatemala", dijo Harris.

La vicepresidenta destacó especialmente sus ganas de visitar Guatemala "lo antes posible, dadas todas las restricciones relacionadas con la covid-19".

No precisó si también viajará a los otros dos países que forman el Triángulo Norte, Honduras y El Salvador, cuyos ciudadanos, junto a los de Guatemala, suponen la mayoría de los que llegan sin documentos a la frontera con México.

Harris y Giammattei conversaron vía telefónica el 30 de marzo sobre "los importantes riesgos para quienes abandonan sus hogares y emprenden el peligroso viaje a Estados Unidos, especialmente durante una pandemia mundial", según informó la Casa Blanca en un comunicado.

La migración irregular de Centroamérica a EE.UU. ha crecido en los últimos meses y ha colapsado el sistema de acogida, lo que provoca críticas hacia el Gobierno de Biden.

La Casa Blanca ha insistido en que la frontera "está cerrada" y en que la mayoría de quienes lleguen sin documentos serán expulsados, pero eso no ha rebajado las llegadas a la zona limítrofe.