EFEGuatemala

El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala convocó hoy viernes para el 16 de junio unas elecciones generales "sin confrontación", en medio de un clima político inestable y polarizado por la controversia generada en torno a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

El presidente del ente electoral, Mario Aguilar Elizardi, exhortó "a la ciudadanía en general, funcionarios públicos, organizaciones civiles, mercantiles, políticas y candidatos a participar en este evento con espíritu cívico y conciliación nacional".

En este mismo sentido, también instó a los guatemaltecos a "hacer a un lado las diferencias que nos separan para permitir la realización del proceso de elecciones en un ámbito de armonía y sin confrontaciones".

Ninguno de los ocho candidatos presentados oficialmente, entre los que se encuentran la exprimera dama Sandra Torres o Zury Ríos -la hija del exdictador José Efraín Ríos Montt-, se han pronunciado acerca de la continuidad o no de la Cicig, cuyo mandato expira el próximo mes de septiembre.

En estos momentos, la Cicig, un ente de la ONU creado en 2006, está fuera de Guatemala después de que el presidente Jimmy Morales anunciara su cese inmediato y anticipado por la supuesta extralimitación de sus funciones, una decisión que ha sido revertida por la Corte de Constitucionalidad pero que el Gobierno aún no ha acatado.

La problemática de la Cicig mantiene enfrentados a varias entes del Estado y ha generado cierta agitación en sectores políticos y sociales, que se han expresado en manifestaciones de calle pacíficas.

Los comicios generales, según el Decreto 1-2019, servirán para elegir al presidente, vicepresidente, 160 diputados al Congreso, 20 al Parlamento Centroamericano y 340 corporaciones municipales.

Aguilar aseguró que el ente que dirige garantiza la transparencia de las votaciones y convocó al pueblo a participar de forma masiva en este evento cívico el próximo 16 de junio.

Según la convocatoria, si ninguno de los candidatos a la primera magistratura del país obtiene el 50 por ciento más uno de los votos válidos emitidos habrá una segunda vuelta electoral el 11 de agosto entre las dos aspirantes más votados.

Estas elecciones contarán, por primera vez, con la participación de los inmigrantes en Estados Unidos para elegir presidente y vicepresidente mediante un voto electrónico

El magistrado Julio Solórzano explicó que se escogió a ese país porque es donde más guatemaltecos viven -unos tres millones-, aunque advirtió que deberán empadronarse antes del 17 de marzo -cuando se cierra el padrón- para poder emitir el sufragio.

Aguilar prometió que los comicios serán libres, puros, confiables y democráticos, instó al pueblo a ejercer "su soberana libertad para definir su futuro", y recordó que en los últimos años se han vivido "momentos cruciales" que han puesto de manifiesto "la necesidad de transitar a un sistema de democracia republicana".

El magistrado agregó que el sistema tradicional de partidos políticos "fue copado por el financiamiento electoral ilícito", por lo que en estos comicios serán fiscalizados para minimizar ese flagelo.

"Guatemala necesita dar el salto cualitativo a un sistema democrático donde el ciudadano no sea un simple votante sino una persona que participe en la toma de decisiones que afectan a su comunidad", proclamó.

Los partidos políticos tendrán un límite de gasto para la campaña electoral de 50 centavos de dólar por cada ciudadano empadronado al 31 de diciembre de 2018, que sumaban 7.768.069 guatemaltecos.

Entre las fechas más destacadas de esta carrera, el Tribunal anunció que entre el 19 de enero y 27 de marzo próximo los diferentes colectivos políticos podrán postular a sus candidatos.

Las elecciones de junio próximo serán las novenas de la era democrática que se instauró en Guatemala en 1986 con la llegada al poder del democratacristiano Vinicio Cerezo tras varias décadas de regímenes militares que se sucedieron en el poder mediante golpes de Estado y fraudes electorales.

Desde entonces, siete civiles han estado en el poder, pero en 2012 llegó a la presidencia el general retirado Otto Pérez Molina, quien renunció en 2015 tras ser denunciado por corrupción y en la actualidad está preso y procesado junto a su vicepresidenta, Roxana Baldetti.