EFETegucigalpa

La Alianza de Oposición contra la Dictadura en Honduras denunció hoy el "desarrollo evidente de un complot que conduce indudablemente a un fraude electoral" en los comicios generales que se celebrarán el 26 de noviembre.

El complot "constituye un golpe demoledor contra la democracia, cuyas consecuencias son impredecibles, pero seguramente funestas para nuestro empobrecido país", indicó la alianza en un comunicado leído por su coordinador general, el expresidente hondureño Manuel Zelaya.

"El Estado de Honduras, a través de su gobernante, se ha negado reiteradamente a aprobar las reformas electorales acordadas con el respaldo de varias organizaciones internacionales, que consideraron estos cambios como fundamentales para evitar el colapso democrático en este país", añade el comunicado.

Además, señala que las instituciones del Estado están controladas "en su totalidad por el poder ejecutivo" y "muestran una total indiferencia ante las recomendaciones de las misiones internacionales de observación electoral, particularmente de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos".

Ambos organismos continentales, según la Alianza de Oposición, "conocen, sin duda alguna, de las crecientes arbitrariedades impuestas en nuestro sistema electoral, que definen un ambiente inviable para sostener una contienda transparente y justa".

Según la denuncia de la Alianza de Oposición, el supuesto fraude en curso es una conspiración dirigida a usurpar la voluntad soberana de los hondureños, y es de carácter estructural, pues sus rastros pueden encontrarse fácilmente en todas las áreas del proceso electoral.

Esa situación se ve agravada por la dirección de "un Tribunal Supremo Electoral cuyos magistrados han sido nombrados de forma irregular e ilegal por los dos partidos tradicionales (Nacional, en el poder, y Liberal), subraya la denuncia.

Indica además que los dos partidos tradicionales "son responsables y cómplices de no aprobar las reformas electorales impostergables para garantizar la transparencia, el respeto de la voluntad y libertad política de los votantes, así como la paz y la tranquilidad en Honduras".

La denuncia añade, entre otras anomalías, que el padrón o censo nacional electoral está adulterado en más de un 30 % y que eso se puede demostrarse plenamente.

También expresa que el sistema de transmisión, validación y divulgación de los resultados electorales no ofrece ninguna garantía de fiabilidad, no está validado, auditado, ni certificado en ninguna de sus etapas.

En las elecciones generales hondureñas de noviembre participarán diez partidos políticos con nueve candidatos a la Presidencia, de los que solamente tres tienen opción de triunfo.

El gobernante Partido Nacional buscará su tercer triunfo consecutivo desde 2009 y el segundo al frente del actual presidente del país, Juan Orlando Hernández.

Los otros dos candidatos con opción de triunfo son Luis Zelaya, del Partido Liberal, segunda fuerza de oposición, y Salvador Nasralla, de la Alianza de Oposición, que aglutina a tres partidos.

Nasralla ahora está de viaje por Estados Unidos denunciando lo que la Alianza de Oposición considera un fraude que se estaría fraguando para las elecciones en Honduras, que serán las décimas consecutivas desde que el país retorno a la democracia en 1980, tras casi dos décadas de regímenes militares.