EFELa Paz

La defensa de la expresidenta transitoria de Bolivia Jeanine Áñez negó este jueves que la exmandataria se haya reunido con el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ante el anuncio de la Fiscalía boliviana de realizar una investigación de presuntos vuelos de la exmandataria en el avión presidencial hacia ese país.

La jurista Norka Cuéllar junto a los otros abogados de la defensa de Áñez brindaron este jueves una conferencia de prensa para negar las presuntas "reuniones secretas" de Áñez y Bolsonaro.

"La expresidenta ha solicitado que la defensa exprese enfáticamente que jamás sostuvo una reunión con el señor Jair Bolsonaro y menos utilizado el avión presidencial para generar acciones que atenten a la seguridad interna de nuestro Estado", indicó Cuéllar.

Prosiguió señalando que "ni antes, ni durante su período de mandato" se reunió con Bolsonaro, además puso en duda la "veracidad" de la información que sacó el medio argentino Página 12 que señalaba que una "supuesta diplomática boliviana" que pidió el anonimato habló sobre un video en Youtube donde el mandatario brasileño indicaba que se reunió con Áñez.

"Ante el cuestionable origen de la información, la defensa asume que estas nuevas investigaciones anunciadas contra la expresidenta sencillamente tienen el objeto de generar elementos para asegurar su condena por el supuesto golpe de Estado y que en más de 10 meses del proceso no ha sido demostrado", indicó la abogada.

El pasado miércoles el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, anunció una investigación formal sobre estos supuestos viajes de Áñez y sostuvo que acudirá a la Dirección General Aeronáutica Civil (DGAC) para que dé un informe sobre los desplazamientos del avión presidencial.

Áñez se encuentra detenida preventivamente en una prisión en La Paz desde marzo del año pasado en el marco del caso denominado "golpe de Estado" por los supuestos delitos de terrorismo, sedición y conspiración.

Además tiene otro proceso en su contra llamado "golpe de Estado II" con acusaciones de incumplimiento de deberes y resoluciones contra la Constitución.

El Gobierno de Bolivia considera que Áñez llegó al poder en 2019 a través de un "golpe de Estado" y no por sucesión Constitucional en su condición de segunda presidenta del Senado tras la renuncia de Evo Morales y la dimisión masiva de las autoridades en la línea de sucesión en la crisis política y social de ese año.