EFELima

La fiscal general de Perú, Zoraida Ávalos, afirmó este viernes que el Congreso quiere destituirla del cargo, en "un claro atentado al sistema democrático que se sustenta en la separación de poderes".

"Me dirijo a la ciudadanía y a la comunidad internacional para alertar de las amenazas de la que viene siendo objeto la institución que dirijo por parte de representantes de algunos sectores políticos y personas vinculadas a investigaciones de carácter penal que actualmente se tramitan en diversas instancias", denunció Ávalos.

La Fiscal de la Nación emitió un pronunciamiento un día después de que una comisión del Congreso insistiera en citarla bajo apercibimiento para que asista a una de sus reuniones y el pleno manifestara su "extrañeza y malestar" por su gestión.

ACCIONES ANTIDEMOCRÁTICAS

Ávalos aseguró que "se pretende cuestionar" su gestión y al Ministerio Público "y al no encontrar hechos irregulares y menos de orden penal" que se le puedan atribuir, se afirma que es "amiga" del expresidente Martín Vizcarra, quien fue destituido por el actual Congreso en noviembre pasado, y se asegura que fue favorecida cuando fue nombrada fiscal suprema, hace siete años.

Tras afirmar que "ambos hechos han sido desmentidos hasta la saciedad", reiteró que ahora "a través del Congreso de la República se pretende atemorizar" a quienes representan al Ministerio Público "con acciones claramente antidemocráticas".

Mencionó que la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso le ha pedido que acuda a dar explicaciones sobre temas que sucedieron cuando ella aún no era Fiscal de la Nación y que a pesar de que ha pedido una reprogramación de esa citación ha recibido una invitación amenazante.

AMENAZA DE DENUNCIA

La fiscal señaló que en la nueva invitación del Congreso se indica que es "bajo apremio de formular en su contra una denuncia por infracción a la Constitución en caso de inconcurrencia".

"Es decir, ya no es una invitación, es una invitación bajo amenaza", enfatizó antes de también cuestionar que el pleno del Congreso también haya emitido el pronunciamiento en el que expresa su "extrañeza y malestar" por su gestión.

Ávalos consideró que en estas acciones "se advierte así con claridad la intención de pretender someter bajo amenaza a la institución" que dirige, así como cuestionar su gestión "para crear las condiciones" para separarla del cargo "sin expresión de motivos y sin fundamento jurídico alguno".

UNA CLARA INJERENCIA

La fiscal general aseguró que todas "estas acciones son una clara injerencia de un poder del Estado sobre un órgano constitucionalmente autónomo, precisamente encargado de la persecución del delito".

Remarcó que, precisamente, en cumplimiento de su función, la Fiscalía ha "tenido que investigar y denunciar a muchos altos funcionarios, entre ellos actuales congresistas".

Solicitó por ese motivo a "los representantes de los órganos del Estado y a la ciudadanía en general" que se mantengan "vigilantes ante este intento de pretender avasallar a las instituciones y sus representantes, por significar un claro atentado al sistema democrático que se sustenta en la separación de poderes".

LA POSICIÓN DEL CONGRESO

El Congreso aprobó este jueves una "moción de extrañeza" por la gestión de Ávalos, por no haber acudido a las invitaciones de la Comisión de Justicia, que le requiere información sobre la separación de dos fiscales que investigaban casos de corrupción y se reunieron en 2018 con el expresidente Vizcarra.

Esto se dio a pesar de que la Fiscal de la Nación informó que se presentará ante la comisión el próximo martes, tras comunicar que no pudo asistir el pasado miércoles por "reuniones de trabajo".

Además, la Comisión de Justicia aprobó un pedido del congresista fujimorista Carlos Mesía para denunciarla constitucionalmente por un presunto "desacato" si no acude a la citación del martes.