EFEBrasilia

El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil firmó este martes un acuerdo con ocho plataformas digitales con el objeto de combatir la difusión de información falsa de cara a los comicios que se celebrarán en octubre en el país.

El acuerdo fue firmado por representantes de Twitter, Facebook, TikTok, WhatsApp, Google, Instagram, YouTube y Kwai, que se unirán al propio TSE en la identificación y bloqueo de mentiras y falsas informaciones que puedan atentar contra el proceso electoral, según explicó el juez Luis Roberto Barroso, presidente del organismo.

"Las plataformas digitales y las aplicaciones de mensajes son hoy un gran espacio público por el que transita buena parte de las ideas y opiniones", que en el pasado estaban prácticamente concentradas en "la prensa profesional", señaló el magistrado, también miembro de la Corte Suprema.

Barroso destacó la "relevancia" que tendrá para el proceso la colaboración de esas empresas, que, según dijo, se han comprometido a "avanzar con herramientas" que permitan identificar y eliminar de sus contenidos las posibles "teorías de conspiración y los ataques contra la democracia brasileña".

La preocupación de las autoridades electorales con los contenidos que circulan por las redes sociales es creciente desde los comicios de 2018, que llevaron al poder al ultraderechista Jair Bolsonaro, quien en octubre intentará renovar su mandato.

En esas elecciones se identificaron diversas irregularidades, que todavía están bajo investigación, y que se centraron sobre todo en "disparos en masa" hechos a través de los servicios de mensajería de WhatsApp, que tiene unos 120 millones de usuarios en Brasil y se ha comprometido a cooperar en la identificación de esas maniobras.

Desde 2018, la difusión de mentiras y amenazas proliferó en las redes sociales y la Justicia brasileña ha abierto diversos frentes de investigación, que incluyen entre los sospechosos a algunos notorios "bolsonaristas" y al propio presidente.

En uno de esos procesos, el mandatario es acusado de difundir información falsa sobre las urnas electrónicas que el país adoptó en 1996 y que, desde entonces, no han sido objeto de una sola denuncia de fraude.

Sin embargo, Bolsonaro sostiene, sin pruebas, que el sistema electrónico de votación propicia las trampas e incluso ha llegado a afirmar que, para las elecciones de octubre, algunos miembros del propio TSE preparan un "fraude" para favorecer al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien lidera todos los sondeos de opinión.