EFEAsunción

Ciudadanos se autoconvocaron ante el Congreso este jueves para manifestar su hartazgo con el Gobierno de Mario Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado, ante la gestión de la pandemia, tras la crisis sanitaria abierta con la escasez de medicamentos.

Los ciudadanos están extendiendo la convocatoria en las redes sociales con la etiqueta #Estoyparaelmarzo2021, en alusión a otros marzos convulsos como el de 1999, con el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y las manifestaciones posteriores en las que fallecieron ocho personas.

Y en relación el 31 de marzo de 2017, con la quema del Congreso para evitar que el entonces presidente, Horacio Cartes, sacara adelante la enmienda constitucional que permitiera su reelección.

La sociedad ha comenzado a exteriorizar su descontento con el Gobierno tras las denuncias del personal sanitario y pacientes que se han encontrado con hospitales desabastecidos, sin medicamentos ni insumos sanitarios, y se han visto en la obligación de comprar de su propio bolsillo los fármacos y materiales necesarios para cubrir sus tratamientos.

La indignación crece al recordarse que el Ejecutivo aprobó en marzo de 2020 un préstamo de 1.600 millones de dólares para hacer frente la pandemia, con ayudas sociales, subsidios o compras sanitarias.

Los paraguayos también esperan la llegada de más vacunas, ya que hasta ahora Paraguay solo ha conseguido un lote de 4.000 dosis de Sputnik V, reservado al personal de blanco.

Solo esta semana han salido a manifestarse a las calles los sindicatos sanitarios y docentes, los primeros por la escasez de medicamentos y los segundos por la falta de seguridad en la vuelta a las clases.

A ellos se unirán este viernes los ciudadanos autoconvocados a los que también respaldan personajes conocidos, desde periodistas hasta "influencers".

GOBIERNO DESCONECTADO DE LA SOCIEDAD

La percepción de la ciudadanía en las redes es que el Gobierno permanece sordo y miope ante las necesidades del pueblo, o que el propio Abdo Benitez vive en un "termo".

El presidente reconoció en un acto que había dejado de seguir la información diaria porque los medios le criticaban y que su lectura matutina es la Biblia.

El mandatario basa el éxito de su gestión en la inauguración de obras e infraestructura, principalmente carreteras, y unidades de salud familiar que forman parte de su agenda cada semana.

Sobre el efecto de la pandemia, su discurso se atiene a los buenos indicadores económicos de los organismos internacionales, que sitúan a Paraguay como uno de los países menos golpeados en términos macroeconómicos.

Sin embargo, la sociedad paraguaya exige un servicio sanitario digno y el combate a una corrupción que ya afectó al Ministerio de Salud, tras varios escándalos en la compra de insumos.

PETICIÓN DE JUICIO POLÍTICO

Diversos representantes opositores han aprovechado para capitalizar el descontento ciudadano y pedir el juicio político para Abdo Benítez, como este jueves el senador Sixto Pereira, de la formación opositora de izquierdas Frente Guasu.

Pereira manifestó que el presidente está improvisando en su gestión y defendió el juicio político como solución para recuperar la institucionalidad del Estado.

En la sesión de este jueves, la Cámara de Senadores también aprobó con 30 votos la petición de renuncia al ministro de Salud, Julio Mazzoleni, el viceministro de Salud, Julio Rolón, y el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera.

La crisis sanitaria se produce a un año del primer caso de coronavirus en el país, que acumula 3.218 fallecidos y unos 162.000 contagiados hasta la fecha.

Y cuando Abdo Benítez se acerca al ecuador de su mandato, en agosto.

La fecha coincidirá también con el segundo aniversario de su mayor crisis política, cuando se conoció la existencia de un acuerdo secreto con Brasil de compra de energía a la represa de Itaipú.

El mandatario estuvo entonces al borde del juicio político, que no prosperó ante el apoyo de última hora del expresidente Cartes, de la facción colorada rival a la de Abdo Benítez.

Noelia F. Aceituno