EFELa Paz

La marcha de sectores oficialistas que respaldan al Gobierno del presidente boliviano, Luis Arce, llegó este sábado al pueblo de Calamarca, a unos 50 kilómetros de La Paz, y se prepara para "reventar con alegría" esa ciudad a su llegada prevista en dos días.

La movilización que partió el pasado martes del pueblo de Caracollo y que está encabezada por el exmandatario y presidente del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, recorrió esta jornada varios kilómetros entre el pueblo de Ayo Ayo hasta Calamarca, situada a poca distancia de El Alto, ciudad vecina de La Paz.

Tal como en el primer día, la movilización que tiene el nombre de "marcha por la Patria" contó con la presencia del presidente Arce que acompañó el recorrido hasta que finalizó con un acto en el que hubo discursos de los principales dirigentes.

"Pasado mañana vamos a reventar La Paz con alegría, vamos a reventar La Paz con una vocación democrática, con una convicción revolucionaria", dijo Morales durante su alocución.

Así fue como el ex jefe de Estado explicó sus palabras del pasado martes cuando habló de "reventar La Paz" en el sentido de mostrar la contundencia del apoyo de los sectores afines al Gobierno y que fue entendida como una advertencia por el alcalde de esa ciudad, el opositor Iván Arias.

La marcha arrancó el martes pasado en el municipio de Caracollo, en el departamento de Oruro, con la participación del presidente Arce, el vicepresidente David Choquehuanca, los líderes del Parlamento, varios ministros y demás autoridades y contó con la asistencia de al menos "5.000 hermanos y hermanas", se dijo.

Cuando Arce tomó la palabra mencionó que Bolivia "necesita trabajar" y "necesita salir de la crisis" en contraposición a gente "no quiere que avancemos, que quiere que nos estanquemos" y que defiende "intereses" personales y extranjeros.

La marcha aglutina hace cinco días a militantes del MAS, funcionarios de Gobierno y representantes de sectores sociales de trabajadores, campesinos e indígenas afines al oficialismo y se muestra como una respuesta al paro de nueve días que encabezaron comités cívicos contra una polémica ley que finalmente fue abrogada.

El Gobierno y los principales dirigentes del MAS aseguraron de que esas protestas buscaban consolidar un "segundo golpe de Estado" a luz de lo que se cree que fue el detonante de la crisis política de 2019.

La marcha también ha causado polémica por la presencia de los embajadores de Argentina, Ariel Basteiro, y de Nicaragua, Elías Chávez, que manifestaron su apoyo a Arce, algo que fue calificado por los opositores como un acto de "injerencia política" en los asuntos del país.

Está previsto que esta movilización se masifique cuando este próximo lunes llegue a La Paz, luego de recorrer 188 kilómetros, y que finalice con una concentración en el centro de la ciudad que se prevé sea multitudinaria.