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El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) informó este sábado que 20,7 millones de personas están habilitadas para expresar su voto en los comicios legislativos del próximo 6 de diciembre, cuando se renovarán los 165 escaños del Parlamento unicameral.

"Debemos decir que a la fecha, es decir, al día de hoy, 8 de agosto del 2020, este registro preliminar ha quedado conformado por 20.733.941 electores y electoras, que estarán participando en el proceso electoral (del 6 de diciembre)", dijo en un contacto telefónico con la televisión pública VTV la presidenta del ente, Indira Alfonzo.

El número de electores registrados para esta elección creció en 202.902 personas, pese a la masiva emigración que sufrió el país en los últimos años, si se atiende al dato de 20.531.039 votantes autorizados para los comicios de mayo de 2018, en los que el presidente Nicolás Maduro obtuvo un controvertido segundo mandato de 6 años que no reconocen la oposición y buena parte de la comunidad internacional.

La presidenta del CNE también dijo hoy que el organismo hizo una "revisión profunda" del padrón electoral para depurar fallecidos, aunque, matizó, "es política de este poder electoral mantener un proceso de depuración continuo y permanente".

La oposición venezolana dijo a principios de agosto que no participaría en estos comicios, que calificó como "una farsa", una decisión que respaldó de manera inmediata el líder Juan Guaidó, que preside una de las dos directivas que aseguran controlar el Parlamento y es reconocido como presidente interino del país por medio centenar de países.

"Rechazamos la farsa, ahora debemos movilizar esa mayoría que quiere vivir con dignidad", dijo entonces Guaidó en su cuenta de Twitter.

La posición opositora recuerda a la que ya tomó en 2005, cuando no se presentó a las parlamentarias de ese año y dejó en manos del chavismo el control total de la cámara.

En aquella ocasión, el Gobierno del entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013) apenas si enfrentó críticas internacionales, mientras que la oposición vio diluida su influencia entre los votantes durante años.

Los opositores fundamentaron la decisión de no tomar parte en las elecciones señalando que el CNE no es confiable y que los partidos opositores fueron "secuestrados", mediante sentencias del Supremo, por directivas afines al chavismo.