EFEBrasilia

El vicepresidente de Brasil, el general de la reserva Hamilton Mourao, condenó este lunes, al igual que altos mandos de las tres Fuerzas Armadas, una declaración de un juez del Supremo que asoció al Ejército a un "genocidio" por el controvertido combate al coronavirus en el país.

"El juez Gilmar Mendes pasó de algunos límites", declaró Mourao sobre una polémica declaración de ese magistrado, quien aseguró que el país no podía "tolerar" que siga como ministro interino de Salud el general Eduardo Pazuello, cuando Brasil tiene casi 72.000 muertos y cerca de 2 millones de casos de coronavirus.

Según dijo Mendes el pasado fin de semana, que Pazuello continúe como ministro de Salud "es pésimo para las Fuerzas Armadas" y lleva a que "el Ejército se esté asociando a un genocidio".

Las declaraciones del magistrado del Supremo fueron en el marco de una videoconferencia, en la que criticó el negacionismo con que ha encarado el Gobierno de Bolsonaro la pandemia y en la que fue, en particular, muy duro con el general Pazuello.

El militar asumió el Ministerio de Salud en forma interina el pasado mayo, tras la renuncia del oncólogo Nelson Teich, quien a su vez había estado apenas un mes en el cargo y dimitió por sus claras diferencias con Bolsonaro sobre el combate a la pandemia, que ya habían derrumbado antes a su antecesor, Luiz Henrique Mandetta.

La asociación del Ejército a un "genocidio" hecha por Mendes fue también rechazada por el Ministerio de Defensa y los responsables de las tres Fuerzas Armadas.

"Comentarios de esa naturaleza, completamente separados de los hechos, causan indignación" y constituyen una "acusación grave, infundada y ligera", así como un "ataque gratuito a instituciones del Estado, que no fortalece la democracia", dice una nota firmada por el ministro de Defensa, Fernando Azevedo e Silva.

El comunicado, que suscriben además los comandantes de Ejército, general Edson Leal Pujol; de la Marina, almirante Ilques Barbosa Junior, y de la Fuerza Aérea, brigadier Antonio Carlos Bermudez, también dice que los militares se dirigirán a la Fiscalía General para solicitar que le sean aplicadas al magistrado "las medidas que puedan caber".

De acuerdo al comunicado, "en la actual pandemia, las Fuerzas Armadas, incluyendo a la Marina, el Ejército y a la Fuerza Aérea, están completamente empeñadas en preservar vidas", por lo que las "irresponsables" opiniones del magistrado deben ser "repudiadas en forma vehemente".

El presidente Jair Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército y en cuyo Gobierno casi la mitad de los ministros proceden del ámbito castrense, no ha comentado esta polémica y se mantiene recluido en su residencia oficial, enfermo desde la semana pasada de COVID-19, una enfermedad que había llegado a calificar de "gripecita".