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El coronel retirado Gilberto Vázquez, uno de los represores y torturadores durante la dictadura cívico-militar de Uruguay (1973-1985), falleció este viernes a los 76 años.

Así lo confirmaron a Efe fuentes de Presidencia, que acotaron que Vázquez se encontraba internado desde hace varios días en el Hospital Militar de Montevideo a causa de problemas respiratorios.

El coronel retirado fue uno de los principales represores de la dictadura uruguaya y estaba condenado por una veintena de homicidios especialmente agravados.

Entre las desapariciones en las que fue partícipe estaba la de María Claudia García, nieta del poeta argentino Juan Gelman, quien fue trasladada mientras estaba embarazada de siete meses al centro de detención clandestino "Automotores Orletti" de Buenos Aires.

Años después, el escritor pudo reencontrarse con su nieta, Macarena Gelman, quien llegó a ser diputada por el Frente Amplio (FA), coalición de izquierda que gobernó Uruguay entre 2005 y 2020.

Uno de los que se refirió a la muerte del coronel retirado fue el expresidente de Uruguay José Mujica (2010-2015), quien dijo que él no le desea la muerte a nadie.

"Lo lamento mucho, por su familia, su descendencia pero mucho más lo lamento por algunos secretos que se debe haber llevado", enfatizó el exmandatario en declaraciones a Radio Universal respecto a los datos sobre los desaparecidos en dictadura.

En julio de 2021, Vázquez fue uno de los 14 condenados con cadena perpetua por parte del Supremo italiano por la desaparición de una veintena de italo-latinoamericanos, activistas de izquierdas y disidentes, en el marco del Plan Cóndor, represión coordinada entre las dictaduras de América Latina en las décadas de 1970 y 1980.

Asimismo, Vázquez estuvo en el centro de la polémica en 2020 cuando salió a la luz una confesión que hizo en 2006 ante el Tribunal de Honor del Ejército, en la que relata "ejecuciones" y "apremios" a los detenidos durante la dictadura.

"Nosotros ejecutamos, no asesinamos, son cosas diferentes. Nosotros no torturamos, nosotros apremiamos porque no había más remedio. El mínimo imprescindible para sacar la verdad, porque no había otra forma de combatir y estoy orgulloso de lo que hice", confesó en esa instancia.

Además, resaltó que él solo era un soldado que hizo "lo mejor" que pudo y en ningún momento tuvo remordimiento.

"Le van a enseñar a mis nietos que yo era un asesino y yo no soy ni un asesino ni un hijo de puta (...) Tuve que matar y maté y no me arrepiento. Tuve que torturar y torturé con el dolor en el alma y me cuesta muchas noches dormir acordándome de los tipos que cagué a palo, pero no me arrepiento", enfatizó.

Vázquez se suma a la lista de militares fallecidos -como José Nino Gavazzo, quien murió en agosto pasado- que participaron durante la dictadura sin dar información sobre el paradero de los casi 200 desaparecidos durante el período en que se ejerció terrorismo de Estado.