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La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco anunció este martes una nueva jornada de protestas antigubernamentales en Nicaragua, que incluye una marcha nacional, alzar la bandera del país, y abstenerse de consumir alcohol, para mostrar rechazo al presidente Daniel Ortega.

Con el apoyo de la también opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la Unidad informó una jornada que tendrá entre sus principales actividades una marcha nacional contra Ortega el 21 de septiembre, denominada "Aquí nada está normal".

Los opositores llamaron a protestar a pesar de que la Policía de Nicaragua mantiene una estricta prohibición de toda expresión de rechazo a Ortega, una medida criticada porque contradice la Constitución.

"Mientras en Nicaragua hay más de 130 presos políticos, más de 80.000 nicaragüenses en el exilio, medios de comunicación confiscados, suspensión de los derechos a la libertad de movilización, expresión, y organización, (además de) asedio, persecución, hostigamiento, secuestros y asesinatos, nada está normal", resaltó la Unidad, en un pronunciamiento.

Desde el estallido social de abril de 2018 cada protesta masiva contra Ortega en Nicaragua ha sido atacada por policías y paramilitares, armados con fusiles de guerra, que han dejado saldos mortales, así como decenas de personas detenidas.

La Unidad, compuesta por los manifestantes denominados "autoconvocados" -porque no obedecen a un líder-, también llamó a la población a ondear la bandera de Nicaragua "con orgullo", una acción por la que cientos de personas han sido arrestadas y algunas condenadas a varios años de prisión.

Los opositores recordaron que el pabellón de Nicaragua está "por encima de cualquier otra bandera partidaria", en referencia a los colores rojinegros, propios del sandinismo, que predomina en edificios públicos y actividades estatales.

La bandera también es alzada al revés por los opositores, en señal de "S.O.S." ante la comunidad internacional por la crisis en Nicaragua, o con un listón negro en honor de los manifestantes asesinados.

Asimismo invitaron a los nicaragüenses a no comprar productos suntuarios en todo el mes de septiembre, y especialmente abstenerse de consumir alcohol el viernes 13, "como acto de rebeldía o en solidaridad con los presos políticos y sus familias".

"Demostraremos al mundo el repudio (a Ortega) y la convicción de recuperar nuestro país por la vía cívica y pacífica", destacó la Unidad.

Junto con las grandes actividades, los autoconvocados anunciaron pequeñas acciones de protesta "que por razones de seguridad no haremos públicas".

Las protestas contra el Gobierno de Nicaragua se dan en medio de la peor crisis sociopolítica local desde los años 1980 a 1990, también con Ortega siendo presidente.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que responsabiliza al Gobierno de Nicaragua por crímenes "de lesa humanidad", al menos 328 personas han muerto en el marco de la crisis. Organismos opositores cuentan hasta 595. El Gobierno reconoce 200. EFE

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