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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, acusó hoy a organismos no gubernamentales de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE) de ser cómplices de los "crímenes" ocurridos en el marco de las protestas contra su Gobierno desde abril pasado y que han dejado cientos de muertos.

"Ellos son cómplices de estos crímenes y ellos también deberían de pagar por estos crímenes", lanzó el mandatario nicaragüense en un discurso en la Plaza de la Revolución, en Managua, en presencia de representantes del consejo de ministros y cancilleres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

Según Ortega, los cientos de muertos que han dejado la crisis en Nicaragua, desde el 18 de abril pasado, fueron provocados por sus detractores en el país, "entrenados por ONG de Estados Unidos y de Europa", que no identificó.

Criticó que esos organismos internacionales "hablan que están preocupados por los presos políticos en Venezuela y Nicaragua" y que "no terminan de aceptar que los que están detenidos es por delitos comunes".

"Los que están detenidos son los que torturaron, asesinaron, vejaron y provocaron la muerte de centenares de nicaragüenses", afirmó.

Asimismo, el líder sandinista cargó contra Europa y recordó que en el pasado fueron "traficantes de esclavos a gran escala, violadores de derechos humanos y que han cometido crímenes de lesa humanidad y genocidios completos".

"¿Dónde se originó la primera guerra mundial?", preguntó Ortega y él mismo se respondió: "Allí mismo, entre ellos, y como resultado de esa práctica de guerra: 30 millones de muertos".

Observó que Europa se ha caracterizado "por sus actitudes expansionistas, se han matado entre ellos, y así como nos colonizaron hace 500 años, ahora quieren venir nuevamente a nuestras tierras".

"Ahora se quieren hacer pasar como las vírgenes puras que nunca han violado los derechos humanos", reprochó.

Ortega aseguró que no aceptará ninguna amenaza de la UE, donde dijo "el fascismo ha venido creciendo".

Además, anunció que no permitirá el ingreso al país a ningún grupo del Parlamento Europeo ni ningún grupo de trabajo de la Organización de Estados Americanos (OEA), y los tildó de "verdaderos sepulcros blanqueados".

Sobre Estados Unidos, el mandatario nicaragüense dijo que "poseen el poderío militar" y que "siguen intentando reesclavizar a nuestros pueblos".

Acusó a Washington de formar un grupo de trabajo en la OEA "que se sienten con el derecho de venir a nuestros países como fuerzas intervencionistas".

"Tampoco les damos la bienvenida a estos grupos intervencionistas que se han formado en la OEA. No son bienvenidos en Nicaragua. Se lo hemos publicado con toda claridad", enfatizó.

Durante el acto, el consejo de ministros y cancilleres de la ALBA-TCP ofreció su respaldo a Ortega.

Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega y un saldo de entre 325 y 528 muertos, según organismos de derechos humanos locales y extranjeros, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

Ortega ha negado las acusaciones y ha asegurado que se trata de un intento de "golpe de Estado".

Las protestas callejeras contra Ortega se iniciaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, debido al saldo mortal en las manifestaciones.