EFEBogotá

Los vínculos de políticos con paramilitares vuelven a aflorar en Colombia a raíz de una carta en la que el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, preso en Estados Unidos por narcotráfico, hace revelaciones sobre esas alianzas, particularmente de personas del entorno del expresidente Álvaro Uribe.

Mancuso, que entre 1995 y 2005 hizo parte de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de las cuales llegó a ser uno de los máximos jefes y responsable de miles de asesinatos y otros crímenes de lesa humanidad, apunta en su carta hacia el embajador en Washington, Francisco Santos, que fue vicepresidente de Uribe (2002-2010), y quien de inmediato refutó esas afirmaciones.

"Colombia ya sabe lo que me ocurrió, como venganza criminal y para callarme fui extraditado, debido a que relaté cómo colaboradores, funcionarios cercanos al gobierno del presidente Álvaro Uribe, como Francisco Santos, hoy embajador de Colombia en Estados Unidos (...) fueron personas muy cercanas con las AUC", afirmó.

Mancuso, que fue extraditado a EE.UU., en mayo de 2008, durante el Gobierno de Uribe, fue condenado en ese país por narcotráfico, pena que ya cumplió y está a la espera de que la justicia decida si lo extradita a Colombia o lo deporta a Italia, ya que también tiene ciudadanía de ese país.

El exjefe paramilitar menciona además a José Miguel Narváez, quien fue subdirector del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, Policía secreta) y está condenado a 26 años de cárcel como instigador del asesinato del humorista Jaime Garzón, perpetrado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá, así como al fallecido Pedro Juan Moreno, quien fue secretario de Gobierno de Antioquia en la época en que Uribe fue gobernador de ese departamento (1995-1997).

Mancuso, que está detenido en una cárcel en el condado de Irwin (Georgia), hizo los señalamientos en una carta al exministro y gestor de paz Álvaro Leyva Durán, quien le había escrito previamente a él y al exjefe de la desmovilizada guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño, invitándolos a trabajar por la reconciliación del país.

PROMESA DE DECIR LA VERDAD

En la carta de respuesta, el exparamilitar dice que "el país merece la verdad sobre todo lo ocurrido en el conflicto armado interno", asegura que él siempre ha contado todo lo que sabe e incluso que está dispuesto a "comparecer ante la Comisión de la Verdad", encargada de esclarecer las causas de la larga noche de violencia en el país.

"Colombia no conoce la verdad porque no hubo ni existe interés político de que esto ocurriera ni ocurra, se rasgan las vestiduras exigiendo verdad, pero hipócritamente se impide la reconstrucción de la misma, se instrumentaliza la justicia como forma de venganza", asegura.

Mancuso se acogió en 2005 a la Ley de Justicia y Paz, en virtud de la cual se desmovilizó con miles de hombres bajo su mando y entregó las armas, pero tres años después el Gobierno aceptó la petición de extradición recibida de Estados Unidos contra él y otros 13 altos mandos de las AUC.

En su opinión, "el proceso de Justicia y Paz terminó siendo peor que un proceso ordinario" y añade que aunque tuvo éxito en algunos aspectos, es una ley que va "en contra de los derechos de las víctimas, puesto que es el mismo Estado colombiano quien las está revictimizando".

RESPUESTA DE EMBAJADOR EN WASHINGTON

Ante las denuncias que lo salpican, el embajador Santos publicó en Washington un comunicado en el que afirma que en las aseveraciones hechas por Mancuso no hay nada nuevo porque "son las mismas que hizo hace 13 años, con ninguna prueba distinta a su palabra, y que jamás ha podido demostrar en ninguna instancia".

Tras afirmar que las dos veces que se reunió con Mancuso lo hizo como periodista del diario El Tiempo y como director de la Fundación País Libre "en una gestión humanitaria para obtener la liberación de un secuestrado", Santos dijo que no descarta emprender acciones legales en su contra.

"Ante las aseveraciones que hoy vuelve a hacer evalúo iniciar las acciones legales correspondientes en su contra", manifestó el embajador, y añadió que espera que con el regreso de Mancuso a Colombia "el país pueda esclarecer los desplazamientos, masacres y su participación en el narcotráfico".

El alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, también se refirió a las denuncias de Mancuso y a su intención de acudir ante la Comisión de la Verdad, y afirmó que "la verdad tuvo la oportunidad de decirla durante 12 años", refiriéndose al periodo que lleva preso en Estados Unidos, durante el cual participó en numerosas audiencias virtuales de la justicia colombiana.

"Él tuvo la oportunidad de acudir a versiones libres en 263 oportunidades desde cuando fue extraditado a Estados Unidos. Esa verdad que no ha dicho durante ese tiempo, según el mismo, ha debido decirse a todo el país y a las autoridades judiciales, por eso es claro que tuvo la oportunidad para decirlo y si no lo dijo tiene una responsabilidad frente a los jueces de Justicia y Paz", manifestó Ceballos.