EFESantiago de Chile

El plebiscito en el que este domingo los chilenos decidieron abrir un proceso constituyente tuvo el mayor porcentaje de voto desde que en 2012 se estableció el sufragio voluntario en el país y arrastró a las urnas a la mayor cantidad de personas de la historia de la democracia, en términos absolutos, pese a la pandemia de covid-19.

A falta de que se divulgue en detalle la información oficial sobre la participación, el voto joven y el de los sectores más desfavorecidos podría estar detrás de este aumento, según algunos expertos, que valoran el dato pese a que la abstención sigue siendo alta.

La consulta, en la que se impuso por una abrumadora mayoría del 78,2 % la opción que propugnaba reemplazar la actual Constitución, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), arrastró a las urnas a más de 7,5 millones de personas, lo que supone la mayor cantidad de votos en términos absolutos desde la recuperación de la democracia hace 30 años.

Esa cifra supone que la participación alcanzó el 50,6 % de los cerca de 14,8 millones de personas fueron llamados a votar en Chile y otros casi 60.000 en el extranjero, lo que supone igualmente un porcentaje récord ya que desde que en 2012 se estableció el voto voluntario nunca unas elecciones superaron el 50 % de participación.

"Sin duda estamos frente a la mayor votación de la historia de Chile desde el punto de vista de votación en votos absolutos y, además de eso, rompimos también la barrera que no superaba desde el año 2012 con voto voluntario el 49,2 por ciento", dijo este lunes a la prensa el presidente del consejo directivo del Servicio Electoral (Servel), Patricio Santamaría.

"Resulta para celebrar el aumento en la participación de la ciudadanía, especialmente de jóvenes, pero también adultos mayores", agregó Santamaría.

En la ocasión, los chilenos decidieron también por un 78,9 % que el órgano encargado de redactar el nuevo texto sea una convención paritaria e integrada sólo por ciudadanos electos para ese fin.

EL VOTO JOVEN, ¿CLAVE DE LA ALTA PARTICIPACIÓN?

El Servel no publicará el detalle completo de los datos de participación hasta que el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) los ratifique, pero algunos expertos explican el aumento de la participación por el mayor número de personas jóvenes y de sectores desfavorecidos que acudieron a votar.

"No tenemos los datos aún del Servel pero al parecer lo que vimos ayer es que hubo un electorado que se quedó en casa, que son los adultos mayores o contactos de riesgo, debido a la pandemia, mientras que salieron a votar muchos jóvenes", dijo a Efe Carolina Garrido, académica de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales.

En un sentido similar se expresó María Cristina Escudero, académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, quien señaló que con los datos que se conocen hasta ahora parece ser que hubo "una alta participación de jóvenes, que reemplazaron a los adultos mayores que no se atrevieron a votar por la pandemia".

Además, Escudero ilustró que otra de las claves pudo estar en el aumento del voto de algunos sectores desfavorecidos del país, al menos en la capital, que habitualmente no acuden a las urnas.

"Uno ve que hubo mucha esperanza en el voto de las personas de cambiar el statu quo y cambiar la Constitución y dar un giro en el proceso político que llevamos hasta ahora", dijo Escudero a Efe.

En general, la experta estableció que la participación obtenida es una buena noticia porque da al proceso una "alta legitimidad" de inicio y muestra "un alto interés de la ciudadanía".

EFECTO DE LA PANDEMIA Y DESCONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

Ambas expertas consideraron que, pese a ser buenos datos de participación, la abstención, de más del 40 %, fue alta.

"Se esperaba más (participación) pero creo que no se midió bien el efecto de la pandemia y de la desconfianza institucional que existe en Chile", dijo Garrido.

Cuando hay "desconfianza en las instituciones, en los liderazgos, revertir esa abstención electoral es muy difícil", apunto Escudero, por su parte.

Las dos se mostraron partidarias de que el voto, como "deber ciudadano", debería de volver a ser obligatorio en Chile.