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La arqueóloga Sonia Guillén es oficialmente desde este domingo la nueva ministra de Cultura de Perú, una cartera que ha pasado por nueve manos distintas en poco más de tres años desde que se celebraron las últimas elecciones generales en 2016.

La designación de Guillén fue publicada este domingo en el diario oficial El Peruano después de que el sábado hiciese su juramento en el Palacio de Gobierno de Lima ante el presidente Martín Vizcarra.

Guillén sucedió así al tenor Francisco Petrozzi, quien dimitió esta semana tras la polémica surgida ante la abrupta destitución del presidente del Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP), Hugo Coya, supuestamente por dar espacio en el canal estatal TV Perú a voces de la oposición.

UN MINISTRO NUEVO CADA CUATRO MESES

Cultura es uno de los ministerios de más alta rotación en los últimos tiempos, con lo que sus ministros apenas han durado un promedio de cuatro meses y medio en el cargo.

Desde los últimos comicios, seis hombres y tres mujeres, incluida Guillén, han portado la cartera de Cultura, en una sucesión que se ha acelerado desde que Vizcarra está en el poder.

Con Pedro Pablo Kuczynski como presidente fueron tres hombres los que pasaron por el Ministerio de Cultura durante casi 20 meses y desde que fue sucedido por Martín Vizcarra ya son tres hombres y tres mujeres en poco más de año y medio.

PATRIMONIO, INDÍGENAS Y ARTE

Estos cambios constantes se dan en uno de los ministerios con responsabilidades más amplias de todo el Gobierno peruano, pues no solo debe hacerse cargo de la investigación y conservación del incalculable patrimonio cultural y arqueológico del país, sino que además tiene a cargo grandes políticas indígenas.

Desde la cartera de Cultura se debe garantizar el pleno cumplimiento de la consulta previa a poblaciones indígenas cuando hay grandes proyectos de inversión privada en sus territorios, en línea con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

También tiene la misión de promover y conservar las 48 lenguas que se hablan en el país e incentivar la producción de cultura nacional, con ayudas para las distintas expresiones artísticas como el cine o la literatura.

DESDE ARTISTAS A EMPRESARIOS

Los perfiles de los últimos ocho ministros de Cultura de Perú han sido muy variados, entre los que hubo tecnócratas, empresarios y artistas.

Entre los de perfil más técnico han estado el sociólogo Jorge Montenegro, los arqueólogos Luis Jaime Castillo y Ulla Holmquist y la abogada especialista en asuntos indígenas Patricia Balbuena.

El menos relacionado con Cultura fue el empresario turístico Rogers Valencia, mientras que los de corte más artístico fueron el actor Salvador Del Solar, el escritor y diplomático Alejandro Neyra y el propio Petrozzi, cuya designación fue además un gesto político por tratarse de un disidente del fujimorismo.

UN MINISTERIO VISAGRA

Para buena parte de ellos su paso por el Ministerio de Cultura fue una transición para luego asumir otras carteras o un consuelo tras haber tenido que salir de otros ministerios.

Así Montenegro asumió la cartera de Defensa tras pasar por Cultura y Del Solar más tarde se convirtió en primer ministro, mientras que Valencia se hizo cargo de Cultura después de pasar por Turismo y Comercio Exterior.

Algunos salieron por polémicas surgidas durante su respectiva gestión, a excepción de Holmquist, que lo hizo por motivos de salud, y Del Solar, que dimitió por estar en desacuerdo con el indulto que Kuczynski otorgó al expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad.

Con Guillén ahora en el cargo, una de las mayores expertas del país en momias y arqueología forense, el Gobierno de Vizcarra tiene el reto de reducir el promedio de cambios de ministros en la cartera de Cultura, al menos hasta las próximas elecciones presidenciales, previstas para 2021.

Fernando Gimeno