EFESan Juan

La ministra de Asuntos Exteriores de Surinam, Yldiz Pollack Beighle, advirtió este martes que mientras el país se prepara para las elecciones generales de mayo de 2020 no se tolerará ningún intento de destituir a miembros de su Ejecutivo y a su presidente, Dési Bouterse, elegidos democráticamente.

Pollack Beighle se refería así a cualquier maniobra exterior que afectara a Bouterse, que a principios de este mes fue condenado en su país a 20 años de prisión por los asesinatos de 15 opositores políticos en 1982, veredicto que marcó el final de un histórico juicio que había comenzado en noviembre de 2007.

Pollack Beighle señaló, en declaraciones recogidas por medios locales, que su país se está preparando para unas elecciones generales "libres y justas" en mayo de 2020 y que no tolerará ningún intento de destituir "a nuestro Gobierno y presidente elegidos democráticamente".

"Enfatizamos que Surinam continuará abogando por la defensa del derecho internacional y la democracia, además que rechazará firmemente toda forma de intervención e interferencia en los asuntos internos de nuestro estado soberano", dijo la responsable de Relaciones Exteriores.

Pollack Beighle sostuvo que cualquier intervención o interferencia en los asuntos de un estado soberano está, obviamente, en contra de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

"Y le pido a este organismo que continúe rechazando tales posiciones", destacó Pollack Beighle.

En los primeros días del presente mes, Bouterse aseguró ser víctima de un juego político a su vuelta al país suramericano tras la condena a 20 años por los asesinatos de 1982.

"La política necesita ser respondida con política", sostuvo el veterano presidente de Surinam, quien en el momento de conocerse la condena estaba de viaje por China, lo que rebajó el tono de una posible tensión en las calles tras concluir un larguísimo proceso judicial.

El veredicto de un jurado compuesto por tres magistrados fue de 20 años de prisión, pero no fue emitida una orden del arresto contra el presidente del país.

El abogado del presidente, Irvin Kanhai, dijo que se trataba de un veredicto político y anunció la puesta en marcha del proceso de apelación.

En febrero de 1980, Bouterse encabezó un golpe de Estado, conocido como la "Revolución de los Sargentos", que derrocó el Gobierno de Henck Arron y le situó como "hombre fuerte" del país.

Después de incidentes violentamente reprimidos por los militares, el 8 de diciembre de 1982 fueron ejecutados 15 opositores al régimen militar en el Fuerte Zeelandia, en la capital, Paramaribo, por lo que fue condenado.

Durante más de una década debido al entorpecimiento de Bouterse se entorpeció el proceso judicial, ya que después de ser elegido presidente de Surinam en 2010 aprobó una ley de amnistía que sería declarada finalmente inconstitucional.

Después de que fuera reelegido, en 2016 ordenó a la Fiscalía del país suramericano la interrupción del proceso en nombre de la seguridad nacional, medida también rechazada por la Justicia por tratarse de un proceso ya en marcha.