EFEWashington

El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó hoy a su exasesor Steve Bannon de haber "perdido la cabeza" y dijo que no tiene "nada que ver" con su Presidencia, después de que salieran a la luz críticas del ex estratega jefe a una reunión con rusos que mantuvo en 2016 el hijo del mandatario.

"Steve Bannon no tiene nada que ver conmigo ni con mi Presidencia. Cuando fue despedido, no solo perdió su trabajo, perdió la cabeza", afirmó Trump en un duro comunicado difundido por la Casa Blanca.

Trump se pronunció así después de que el diario británico The Guardian publicara el extracto de un libro en el que Bannon califica de "traición" y "antipatriota" la decisión del hijo del mandatario, Donald Trump Jr., de reunirse en junio de 2016 en Nueva York con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya.

El comunicado de Trump supone una abrupta ruptura con Bannon, que fue su último jefe de campaña y se convirtió en su estratega jefe y una de las figuras más poderosas en la Casa Blanca desde enero de 2017 hasta agosto, cuando fue despedido sin más explicaciones y regresó a la publicación ultraconservadora Breitbart News.

Incluso después de su despido, Trump había seguido defendiendo a Bannon, que ahora es un activista contra el aparato del partido republicano y a favor del populismo nacionalista que dio alas al presidente.

"Steve finge estar en guerra con los medios de comunicación, a los que llama el partido de la oposición, pero pasó su tiempo en la Casa Blanca filtrando información falsa a los medios para hacerse parecer más importante de lo que era. Es lo único que hace bien", aseguró Trump en su comunicado.

"Steve rara vez estuvo en una reunión a solas conmigo y solo finge haber tenido influencia para embaucar a unos pocos que no tienen acceso ni tienen ni idea, a los que ha ayudado a escribir libros falsos", añadió el mandatario en referencia a la obra de Michael Wolff en la que aparece citado Bannon.

Trump también minimizó el papel de Bannon en su campaña electoral, al asegurar que se incorporó a la misma una vez que el ahora presidente ya era candidato republicano.

"Ahora que está solo, Steve se está dando cuenta de que ganar no es tan fácil como yo lo hago parecer. Steve tuvo muy poco que ver con nuestra victoria histórica, que se logró gracias a los hombres y mujeres olvidados de este país", sostuvo Trump.

"Pero Steve sí tuvo todo que ver con la pérdida de un asiento en el Senado en Alabama que los republicanos habían retenido durante más de 30 años. Steve no representa a mi base electoral: solo actúa pensando en sí mismo", agregó.

El presidente se refería a la elección especial del pasado diciembre para cubrir un escaño del Senado por Alabama, para la que Trump había respaldado a un aspirante republicano, Luther Strange; pero Bannon impulsó a otro candidato, Roy Moore, que acabó perdiendo contra un demócrata tras ser acusado de abuso sexual a menores.

Trump presumió de tener muchos "miembros republicanos del Congreso y candidatos" que defienden sus prioridades y que quieren "recuperar nuestro país e impulsarlo hacia arriba, en lugar de simplemente quemarlo todo", en referencia a Bannon.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, aseguró después que Trump se mostró "furioso y disgustado" tras enterarse de la "ridícula acusación" de Bannon de que su hijo había cometido "traición".

"(Bannon) ha atacado al hijo del presidente de una forma absolutamente indignante y sin precedentes", denunció Sanders en su conferencia de prensa diaria, y añadió que la última vez que Trump habló con Bannon fue "a comienzos de diciembre".