EFESao Paulo

El ministro de Ciudadanía de Brasil, Onyx Lorenzoni, confesó en un acuerdo con la Fiscalía divulgado este lunes que financió de forma irregular sus campañas electorales para diputado de 2012 y 2014 al recibir pagos no declarados de un grupo empresarial.

Lorenzoni admitió en una nota que "recibió donaciones" ilegales por parte de J&F, que en el pasado reconoció ante las autoridades haber sobornado a cientos de políticos del país, y se comprometió a pagar una multa de 189.000 reales (35.600 dólares).

De esta forma, el ministro confesó haber cometido un delito de "caja B" dentro de este acuerdo de "no persecución penal" firmado con la Fiscalía General que aún debe ser avalado por la Corte Suprema de Brasil y con el que espera que la investigación llegue a su fin.

La defensa de Lorenzoni, un fiel escudero de Bolsonaro y que llegó a ocupar el cargo de ministro de la Presidencia, dijo que fue su cliente quien decidió "buscar a las autoridades con la intención de colaborar y finalizar el proceso" y que, cuando fue revelada la trama corrupta, "desconocía el origen" de los recursos.

El escándalo de J&F, que controla el gigante cárnico JBS, surgió en 2017, cuando los dueños del grupo y varios de sus directivos revelaron ante la Justicia el pago de sobornos a cientos de políticos de todo el arco ideológico.

Las investigaciones llegaron a poner contra las cuerdas al entonces presidente Michel Temer (2016-2018), quien afrontó durante su mandato tres denuncias por ese y otros casos relacionados con asuntos de corrupción.

En el caso de Lorenzoni, el entonces diputado federal admitió hacer recibido pagos no declarados por parte de J&F que alcanzaron los 300.000 reales (56.500 dólares), de los que 100.000 reales (18.800 dólares) fueron en la campaña electoral de 2012 y el resto en la de 2014.

El hoy ministro de Ciudadanía llegó a admitir poco después de conocerse el escándalo apenas uno de los pagos, el de 2012, negó el otro el otro, y pidió disculpas, según recoge el diario 'O Estado de Sao Paulo'.

Antes de pasar a integrar el Gabinete de Bolsonaro, Lorenzoni, uno de los líderes del partido Demócratas (DEM), ocupaba un escaño en la Cámara Baja desde 2003 y es reconocido como un ferviente anticomunista.

En 2019 entró en el Ejecutivo como ministro de la Presidencia, cartera responsable de la coordinación de todo el Gobierno y las relaciones con el Congreso, pero en febrero de este año fue trasladado al despacho de Ciudadanía desgastado por fricciones dentro del llamado "bolsonarismo".