EFEQuito

Un tribunal en Ecuador inició este miércoles una audiencia de revisión del polémico habeas corpus otorgado al excivepresidente Jorge Glas, que permitió su salida de prisión donde cumplía una condena por delitos de corrupción.

La Corte de la provincia costera de Santa Elena (suroeste del país) abrió la sesión esta mañana con la comparecencia del procurador general del Estado, Íñigo Salvador, y la fiscal general, Diana Salazar, en la que se analiza la decisión que el pasado 10 de abril permitió la salida de prisión de Glas, condenado por corrupción.

Antes de la instalación de la diligencia, una alarma de bomba en los exteriores del recinto judicial obligó a que se acordonara la zona y a que efectivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía se desplegaran en el lugar, que no obstante, descartaron la amenaza, según medios locales.

En la sede judicial también se encontraban simpatizantes del movimiento liderado por el expresidente Rafael Correa (2007-2017) que mostraron su respaldo a Glas.

El exvicepresidente no acudió presencialmente al procedimiento pero sí lo hizo su defensa, así como la embajada de Alemania en Ecuador que, según un mensaje en Twitter, lo hizo en calidad de observador en el marco de la asistencia consular que proporciona "a cualquier ciudadano alemán", como es el caso de Glas, que tiene también esa nacionalidad.

Salvador declaró a los medios que en tanto la Procuraduría no fue citada ni convocada a la diligencia del habeas corpus y que el servicio penitenciario (SNAI), carece de personería jurídica, el Estado se encontró en indefensión, razón por la que pidió que se revoque la sentencia en la que se otorgó el habeas corpus en primera instancia, así como la nulidad del proceso que dio como resultado el fallo.

En caso de revocarse la decisión judicial, Glas deberá regresar a la prisión regional de la provincia andina de Cotopaxi (centro), a cumplir su condena con dos sentencias ejecutoriadas, una por asociación ilícita de seis años y otra por cohecho de ocho.

Antes de ser liberado el mes pasado, el exvicepresidente, de 52 años, cumplía prisión desde finales de 2017.

Glas fue vicepresidente durante el Gobierno de Correa (2007-2017) y también, por pocos meses, de su sucesor, Lenín Moreno (2017-2021).

La defensa del exvicepresidente ha alegado, al igual que suele hacerlo el propio Correa, prófugo de la Justicia ecuatoriana, que su condena forma parte de una persecución política.