EFEBuenos Aires

Una marcha fúnebre recorrió este martes las calles de Buenos Aires en recuerdo del fiscal Alberto Nisman con motivo del séptimo aniversario de su muerte, que continúa siendo investigada por los tribunales de Argentina.

Ataviados con ropa negra y portando velas, faroles y linternas, unas pocas decenas de ciudadanos se encontraron en el centro de la capital y pusieron rumbo al complejo de viviendas Le Parc, en el barrio de Puerto Madero, donde se encuentra el apartamento en donde vivía Nisman y en el que apareció con un tiro en la cabeza.

La convocatoria, en cualquier caso, no fue tan numerosa como en los primeros aniversarios.

Por su parte, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que en esta ocasión no organizó ningún acto presencial de homenaje por el avance de la pandemia, publicó un video en sus redes sociales para recordar al procurador fallecido.

"Estuve con Alberto Nisman tres días antes de su muerte. Nisman no era un suicida. Nisman era un investigador entusiasta. Nisman no se suicidó", aseveró el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits.

Nisman fue hallado muerto el 18 de enero de 2015 en el baño de su apartamento, horas antes de comparecer ante el Congreso para explicar la denuncia que había presentado cuatro días antes contra la expresidenta (2007-2015) y actual vicepresidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner.

El fiscal especial de la causa por la que se investiga el atentado a la AMIA, que en 1994 dejó 85 muertos en Buenos Aires, había denunciado a Fernández y a otros miembros de su gabinete por el supuesto encubrimiento de los iraníes acusados por el ataque terrorista, a través del memorando de entendimiento firmado entre Argentina e Irán en 2013.

Casi siete años después, el pasado 7 de octubre el Tribunal Oral Federal 8 sobreseyó por unanimidad esa causa, al considerar que el memorando "no constituyó un delito".

La muerte del fiscal, investigada en un primer momento como un suicidio, fue catalogada como "homicidio" por la Justicia Federal en junio de 2018, pero sin llegar a determinar quién habría cometido el crimen.

Actualmente, la causa se centra en analizar las decenas de miles de llamadas que sucedieron en las inmediaciones del apartamento de Nisman horas después de su muerte.