EFEBuenos Aires

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, y el mandatario saliente, Mauricio Macri, presenciaron este domingo juntos a una misa por la "unidad y la paz" convocada por la Iglesia Católica en la localidad de Luján, en la provincia de Buenos Aires.

Ambos adversarios políticos se sentaron juntos durante el servicio y se abrazaron al final, en el momento en el que se dieron la paz, entre sonrisas y un intercambio de palabras, dos días antes del traspaso de poderes que pondrá fin al Gobierno de Macri e iniciará el de Fernández.

Después de la misa, Fernández puso en su cuenta de Twitter una foto suya junto a Macri y dijo que "la Argentina que viene necesita del trabajo conjunto de todos".

"Para eso debemos ponerle fin a esa grieta que tanto daño nos ha hecho", recalcó, al tiempo que afirmó sentirse "muy contento" de haber compartido la mañana con Macri y otros dirigentes políticos.

Condujo la homilía el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig.

"Estamos en otro tiempo, pero debemos hacer todo lo posible por resistir y no caer en la tentación de querer destruir al otro. En la patria, el otro es mi hermana, es mi hermano", dijo Scheinig delante de los líderes políticos que protagonizaron una dividida campaña electoral y en un escenario, el de los últimos años en Argentina, de confrontación polarizada entre dos sectores de la población.

Scheinig recalcó que el odio es "un sentimiento poderoso, oscuro y eficaz" y llamó a extirparlo "del propio corazón y del alma del pueblo, porque compromete el presente e hipoteca el destino común".

"Todos somos conscientes que lo que viene, lo que ya estamos viviendo en el mundo, en nuestra América Latina, no es fácil y para seguir construyendo esta Nación bendita necesitamos de todos. Nadie sobra en esta construcción", alertó Scheinig.

Frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, lugar tradicional de peregrinación en Argentina y hogar de la patrona del país, Fernández y Macri acudieron al acto acompañados.

En el caso del todavía presidente, quien en un evento con sus seguidores el sábado aseguró que hará una "oposición constructiva", estuvo junto a él la primera dama, Juliana Awada.

Fernández asistió asimismo con su pareja, Fabiola Yáñez, y con miembros de su futuro Ejecutivo, como el que será su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el próximo canciller argentino, Felipe Solá, y otros nuevos ministros.

Cafiero conversó brevemente con Macri, mientras que a Awada se la vio dirigirse a Fernández mientras le daba la mano.

Entre los participantes de la misa también estuvo el excandidato presidencial Roberto Lavagna, quien saludó al presidente electo y al saliente.

En cambio, no asistió a la homilía la futura vicepresidenta, Cristina Fernández, jefa de Estado entre 2007 y 2015.

Del público asistente al servicio, hubo una multitud que esperó a Alberto Fernández para que los saludara al término de la celebración, y este se fotografió con algunos de sus seguidores.