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La opositora Alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL) se declaró este jueves en consultas tras la inhabilitación de su candidata a vicepresidenta de Nicaragua para los comicios de noviembre próximo, en los que el presidente del país, el sandinista Daniel Ortega, busca una nueva reelección.

Casi 36 horas después de que las autoridades sacaran del juego electoral a la exreina de belleza de Nicaragua 2017, Berenice Quezada, aspirante a la vicepresidencia, la Alianza CxL, que la postulaba, no ha fijado una posición sobre esa medida y más bien ha desautorizado a uno de sus directivos que afirmó que "hay temor" de aceptar esa candidatura.

La Alianza CxL, de centroderecha, "continúa en proceso de consultas interna y con diversos sectores nacionales ante la situación generada por el régimen con la inhibición de nuestra candidata a Vicepresidenta de la República", señaló ese bloque, en una declaración.

"Asimismo, aclara que las declaraciones brindadas el día de hoy por el señor Adán Bermúdez, tercer vicepresidente del partido (CxL), fueron emitidas a título personal y no representan la posición oficial de la Alianza", agregó.

HAY TEMOR DE ACEPTAR CANDIDATURAS

Bermúdez dijo a periodistas que todavía no tienen una candidata que reemplace a Quezada, que fue Miss Nicaragua 2017, y entre las razones mencionó que las posibles aspirantes tienen temor de aceptar, por lo que puedan hacer las autoridades con sus negocios o familia.

"No hay todavía (una nueva candidata a vicepresidenta), porque realmente, y hay que decirlo, ustedes saben que hay muchas personas que te dicen, no, espérate, es que no puedo, tengo mi negocio, tengo esto, mi familia, hay muchas cosas", comentó.

"Claro que hay temor, hay temor de muchas personas", continuó Bermúdez, que no descartó la opción de retirarse de la carrera electora, si las autoridades siguen inhabilitando a sus candidatos.

"En un escenario que te desconozcan a los candidatos, entonces qué vas a ir a hacer, ¿con quién vas a ir?", dijo el dirigente político.

INHABILITACIÓN EXPEDITA

Quezada, de 27 años, fue acusada por el Ministerio Público "por realizar actos que fomentan e incitan al odio y la violencia, acciones que encuadran en el tipo penal de provocación, proposición y conspiración para cometer actos terroristas".

La joven fue acusada a petición de un grupo de ciudadanos que se identifican como "víctimas y familiares del terrorismo golpista de 2018", afines al Gobierno, que solicitaron la inhabilitación a su candidatura, un día después de haberla registrado, por supuesta apología del delito e incitación al odio.

Quezada dijo el lunes a los periodistas que quiere que "Nicaragua sea libre", abogó por los denominados "presos políticos" y llamó a los nicaragüenses a votar y salir a las calles como en abril de 2018 -una revuelta popular que el Ejecutivo califica como un intento de golpe de Estado-, para demostrar que en Nicaragua no quieren "más dictaduras", en alusión al Ejecutivo de Ortega.

Una jueza de Managua admitió de forma expedita la acusación del Ministerio Público, al igual que el Poder Electoral, que ya notificó a la Alianza CxL la inhabilitación de su candidata a vicepresidenta, que enfrentará el juicio, según la Fiscalía, en libertad, aunque no precisó si podía salir de su casa y tener acceso a las telecomunicaciones.

SIETE ASPIRANTES PRESIDENCIALES DETENIDOS

En el actual proceso electoral las autoridades han arrestado a más de una treintena de dirigentes opositores, entre ellos siete aspirantes presidenciales.

El Consejo Supremo Electoral, controlado por partidarios de Daniel Ortega, también ha cancelado la personalidad jurídica a dos partidos políticos, y el Parlamento, donde el oficialismo tiene mayoría absoluta, reformó la Ley Electoral, la cual estableció un mayor control en la estructura electoral a favor de los sandinistas.

El denominado Grupo de Reflexión Excarcelados Políticos (Grex), integrado en su mayoría por opositores que guardaron prisión en el marco de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde abril de 2018, dijo este jueves que no apoyarán "la farsa electoral" y que no participarán "en ningún acto que sugiera algún grado de legitimidad a este régimen".

Ortega, un exguerrillero próximo a cumplir 76 años, busca su quinto mandato de cinco años, cuarto de forma consecutiva y segundo junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, en las elecciones de noviembre.