EFESao Paulo

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, rebatió hoy las críticas realizadas por algunos sectores contra el decreto que facilita la posesión de armas en el país y reiteró que el principal objetivo de la medida es garantizar el "derecho inviolable de la legítima defensa".

"Muchas falacias están siendo usadas al respecto de la posesión de armas. La peor de ellas concluye que la iniciativa no resuelve el problema de seguridad pública. Ignorando el principal propósito, que es 'iniciar' el proceso de asegurar el derecho inviolable a la legítima defensa", afirmó Bolsonaro a través de Twitter.

El ultraderechista, quien asumió el poder el pasado 1 de enero, adelantó que diversas medidas "eficientes" para garantizar la seguridad pública todavía serán "propuestas" y "adoptadas" durante su Gobierno.

El presidente, quien ha prometido mano dura contra la delincuencia, admitió que los problemas en el área de seguridad pública son "profundos" y los atribuyó a las gestiones de Gobiernos anteriores.

Bolsonaro cumplió esta semana una de sus principales promesas de la campaña electoral y firmó el decreto que flexibiliza la venta de armas a civiles, tras aludir a un referendo realizado en 2005, en el que el 63 % de los brasileños se pronunciaron en contra de que se prohíba la venta de armas a civiles.

La legislación actual permitía la tenencia de armas a mayores de 25 años sin antecedentes penales, con una ocupación lícita, probada capacidad psicológica para su uso y que justificasen su necesidad; lo cual se mantiene en el decreto, que aún así relaja los requisitos y amplia el universo de potenciales compradores de armamento.

La medida ha sido criticada por diversos especialistas y organizaciones no gubernamentales, entre ellas Human Rights Watch, que hoy puso en duda la política de combate a la violencia emprendida por Bolsonaro durante la presentación de su informe anual.

El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, resaltó en una rueda de prensa en Sao Paulo que los datos empíricos demuestran que un mayor acceso a las armas aumenta la violencia, especialmente contra las mujeres.

"Si Bolsonaro está realmente preocupado con la seguridad de las mujeres, él debe mejorar el apoyo legal, psicológico y otros servicios para las mismas, además de mejorar la respuesta de la policía", apuntó Vivanco.