EFESao Paulo

La activista y escritora estadounidense Angela Davis dijo este lunes que Brasil es un "rayo de esperanza" en el mundo, pese a tener como presidente al ultraderechista Jair Bolsonaro, y afirmó estar muy impresionada con los avances sociales conquistados en los últimos años.

"Estoy muy impresionada con el profundo trabajo que se llevó a cabo aquí. Para muchos de nosotros Brasil es un rayo de esperanza. Claro que cuando se dieron las elecciones (de 2018) prometimos no pronunciar el nombre del mandatario electo porque en la tradición africana esto otorga poder a alguien, y rechazamos formar parte de este proceso", sostuvo durante una rueda de prensa en Sao Paulo.

La filósofa, que conoció Brasil por primera vez en los años 90, completó su octava visita al país, esta vez para promover la edición en portugués de su libro "Autobiografía", el cual escribió cuando tenía 28 años.

Davis, de 75 años y quien se considera a sí misma anticapitalista, antimilitarista, antiracista, abolicionista, feminista, ambientalista y antiguerra, se mostró esperanzada con el impulso que los jóvenes, sobre todo las mujeres negras, están dando a los avances sociales y a la lucha contra el racismo y el patriarcado.

"Siempre me interesaron los movimientos de feminismo negro en Brasil. Creo que en Estados Unidos hay mucho que aprender de los movimientos de Brasil, como el de las trabajadoras domésticas, que tiene mucho que ofrecer en términos estratégicos y tácticos (...) Son esas luchas que nos están llevando en dirección a una democracia que promete justicia verdadera e igualdad", señaló.

Para Davis, "muchos de los problemas a los que nos enfrentamos vienen de aquello que consideramos totalmente normal", lo que, a su juicio, dificulta el desarrollo de un pensamiento crítico.

"No es posible separar la lucha contra el capitalismo de la lucha contra el racismo. Es importante reconocer las interconexiones entre los movimientos y por qué todavía no somos capaces de vislumbrar un tipo de democracia que no sea solo política sino también económica y social", defendió.

En ese sentido, recalcó que en su país está resurgiendo, por primera vez desde la década de 1930, un nuevo discurso público anticapitalista y agregó que la política no es suficiente para cambiar las "complicadas condiciones generadas por el capitalismo global y racial".

"Espero que con el resultado de las elecciones sea posible avanzar y no apenas defender las conquistas del pasado, muchas de las cuales se encuentran amenazadas. Pero hay que hacer algo más grande que simplemente elegir a un nuevo presidente", explicó.

"Está claro que queremos que el actual ocupante de la Casa Blanca (Donald Trump) sea desahuciado de cualquier manera, pero esta no sería una solución para los problemas más profundos", añadió.