EFEPekín

El Gobierno chino, que advirtió hoy contra cualquier tendencia secesionista por parte de Taiwán y Hong Kong, seguirá aplicando la directriz de "un país, dos sistemas" y el principio de una sola China para "salvaguardar la soberanía e integridad" del país.

La advertencia se incluyó en el informe de trabajo del Gobierno que leyó hoy el primer ministro, Li Keqiang, ante la Asamblea Nacional Popular (ANP, el legislativo chino), que comenzó su reunión anual este domingo en Pekín.

"Combatiremos y frenaremos resueltamente las actividades secesionistas que persiguen la independencia de Taiwán y no permitiremos en absoluto la secesión de la isla de la patria en ninguna forma y bajo ningún nombre", aseguró Li.

El primer ministro añadió que "hemos de mantenernos adheridos al principio de una sola China, defender el 'Consenso de 1992' como base política común, salvaguardar la soberanía y la integridad territorial del país", así como mantener la estabilidad a ambos lados del estrecho de Formosa.

Sobre Hong Kong, Li recalcó que la independencia de esta región administrativa especial "es un callejón sin salida", y destacó la importancia de que "la directriz 'un país con dos sistemas' se ejecute sin vacilación" tanto en Hong Kong como en Macao.

El discurso del primer ministro llega justo tres semanas antes de que Hong Kong celebre el próximo día 26 elecciones para escoger al presidente de su Gobierno regional.

China controla dichos comicios a través de un comité previo en el que elige a los tres candidatos que se presentarán a la votación.

En 2016 aparecieron en la escena política de la isla nuevos partidos políticos con visos independentistas como Demosisto, fundado por algunos de los jóvenes que lideraron las protestas de 2014 y que se declaran abiertamente a favor de la autodeterminación de la antigua colonia británica, en manos de China desde 1997.

Mientras tanto las tensiones entre la China continental y la isla de Taiwán continúan, tras la amplia victoria en las elecciones del pasado año de la independentista Tsai Ing-wen, del Partido Demócrata Progresista (PDP), quien obtuvo un 75,6 por ciento de los votos.

Tsai se negó a aceptar el llamado "consenso del 1992" (por el que ambas partes aceptan que hay solo una China aunque difieren sobre la interpretación del concepto).