EFEPanamá

El Banco de Desarrollo de América Latina-CAF informó este sábado que donará medio millón de dólares a Brasil, Bolivia y Paraguay para luchar contra los numerosos incendios que están destruyendo miles de kilómetros de la Amazonía, la selva tropical más grande del mundo.

El organismo multilateral manifestó en un comunicado "su voluntad y disposición de considerar una línea de emergencia para contar con un financiamiento de rápido acceso a favor de Bolivia, Brasil y Paraguay para contribuir a la protección de la población y de la biodiversidad, así como a la recuperación de las zonas afectadas".

"Deseo expresar nuestra solidaridad con los pueblos de Bolivia, Brasil y Paraguay ante los damnificados y serios daños a la biodiversidad por los animales, bosques, cultivos y pastizales afectados por los incendios", dijo en la misma nota el presidente ejecutivo del banco, Luis Carranza.

La selva amazónica, considerada el pulmón del planeta y cuyo 60 % se encuentra en Brasil, sufre desde hace días sendos incendios que, según algunos expertos, son los más graves de los últimos años y que se han intensificado por la fuerte sequía, las altas temperaturas y el avance de la deforestación.

Según datos oficiales, Brasil registró entre enero y agosto de este año 71.497 focos de incendio, de los cuales algo más de la mitad se han producido en la Amazonía, lo que ha generado una ola de críticas dentro y fuera del país por la falta de políticas para proteger la selva del Gobierno de Jair Bolsonaro.

Bolsonaro, conocido por su poca sensibilidad con el medioambiente y el cambio climático, llegó a culpar esta semana a las ONG de los incendios, aunque este sábado envió al primer contingente de militares a la selva para luchar contra los focos de fuego.

Las intensas llamas han desatado la tensión internacional, especialmente con Francia, y han puesto en jaque el tratado comercial negociado durante dos décadas entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, bloque conformado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

CAF, que fue constituida en el año 1970 y cuya sede regional se encuentra en Venezuela, está integrado en la actualidad por 19 países (17 de América Latina y el Caribe, más España y Portugal) y 13 bancos privados.

Su principal misión es impulsar el desarrollo sostenible y la integración regional, mediante la financiación de proyectos de los sectores público y privado, la provisión de cooperación técnica y otros servicios especializados, explicó la organización.