EFEViena

La producción de petróleo de Venezuela cayó en junio hasta los 1,34 millones de barriles diarios (mbd), 47.500 bd menos que en mayo, según los cálculos publicados hoy por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Esas cifras confirman la prolongación de la crisis de la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), con una caída drástica de sus extracciones y ventas que se registra desde hace meses.

El nivel de producción de junio, que la OPEP publicó en su informe mensual y en base a estimaciones de diversos institutos independientes, es 571.000 bd inferior a la media de 2017, de 1,91 mbd.

Los datos oficiales facilitados por Caracas a la organización son algo superiores aunque reflejan la misma tendencia: un nivel de bombeo de 1,533 mbd en junio, con un descenso mensual de 2.000 bd.

La producción del país venezolano, que cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, se sitúa en el nivel más bajo de las últimas tres décadas, a excepción de varios meses entre fines de 2002 y principios de 2003, cuando una huelga en PDVSA desplomó el bombeo hasta menos 100.000 bd.

Venezuela, que había llegado a ser el tercer mayor productor de la OPEP, ha pasado a ocupar el octavo lugar entre los quince miembros, con el 4,15 % del volumen total de crudo producido por el grupo el pasado mes.

La situación refleja la falta de inversiones en la industria petrolífera a raíz de la profunda crisis económica que atraviesa el país caribeño.

La situación se ve agravada por las sanciones financieras impuestas a Caracas por Washington, que prohíben a empresas estadounidenses negociar en deuda nueva emitida por el Estado venezolano y su petrolera estatal.

Pdvsa ha sido declarada en suspensión de pagos por varias agencias financieras internacionales debido a sus retrasos en el pago de los vencimientos de varios de sus bonos.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, achaca los problemas a las sanciones y a la corrupción dentro de la empresa, que durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez se endeudó de forma masiva con el objetivo de aumentar su bombeo hasta los 6 mbd.

El pasado día 27, el Gobierno de Maduro denunció actos de sabotaje que dejaron pérdidas millonarias en Pdvsa y afectaron a dos de sus empresas mixtas, que habrían dejado de producir 175.000 bd de crudo.

Un total de 90 funcionarios de la compañía estatal están siendo investigados por la justicia venezolana en relación con supuestos actos de corrupción y sabotaje.