EFEJohannesburgo

El Gobierno de Sudáfrica defendió este miércoles sus intenciones de realizar donaciones millonarias a Cuba en materia de ayuda humanitaria, a pesar de las numerosas críticas y de que la oposición ha pedido la comparecencia de la ministra de Exteriores ante uno de los comités del Parlamento.

"Estoy realmente asombrada con esta intención tan focalizada de resaltar a Cuba cuando hay otras iniciativas humanitarias que Sudáfrica ha proporcionado a otros países", afirmó la titular de la cartera de Relaciones Internacionales y Cooperación sudafricana, Naledi Pandor, en declaraciones a la radio sudafricana 702.

La ministra contestó así después de que este lunes el principal partido de la oposición, la Alianza Democrática (AD), pidiera por escrito al presidente del Comité de Apropiaciones del Parlamento sudafricano, Sfiso Buthelezi, la comparecencia de Pandor para explicar las donaciones a Cuba.

La polémica tiene su origen en una denuncia que el grupo de presión afrikáner Afriforum realizó contra el Gobierno para impedir de manera urgente una donación de 50 millones de rands (unos 3 millones de euros) que el Gobierno del presidente Cyril Ramaphosa iba a mandar al Ejecutivo en La Habana, con el que goza de muy buenas relaciones desde hace décadas.

Tanto Afriforum como otras organizaciones civiles afirmaron entonces que la donación era una negligencia para con las necesidades del propio país africano, que aún no ha logrado remontar la crisis de la pandemia de covid-19 y que sufre profundos problemas de desigualdad, desempleo y pobreza.

La Justicia, en marzo pasado, dio en primera instancia la razón a los demandantes y obligó al Ejecutivo sudafricano a paralizar la operación mientras se estudiaba el caso (aún en tribunales).

Este lunes, Afriforum desveló que el monto contra el que protestó era en realidad solo la primera donación de varias acordadas entre los dos gobiernos y que, en total, las contribuciones planeadas por Sudáfrica para Cuba ascienden, en total, a 350 millones de rands (casi 21 millones de euros).

A la luz de esta información, la Alianza Democrática elevó de nuevo el tono de las críticas contra el Gobierno y pidió la comparecencia de Pandor ante el Parlamento.

La funcionaria, en respuesta, recalcó hoy su sorpresa y rechazó las críticas, alegando que la donación no es una inyección financiera, sino que se haría en forma de material de asistencia humanitaria comprado a productores sudafricanos.

Pandor recordó que, debido al embargo que EE.UU. mantiene sobre la isla, el Gobierno cubano tiene difícil el acceso a muchos productos y relacionó las críticas políticas contra la donación con motivaciones ideológicos -en concreto, con el hecho de que esa nación tenga un gobierno comunista- y con un "sentimiento anticubano".

En este sentido, la ministra argumentó que si hubiera un ciclón en el vecino Mozambique y Sudáfrica enviase ayuda nadie protestaría y que, en cualquier caso, es impracticable que el Ministerio de Relaciones Internacionales tenga que justificar ante los tribunales cualquier donación que planee hacer a otras naciones.